El plantel de Boca Juniors llegó al estadio Morumbí con la adrenalina propia de una noche de copa internacional, pero la tensión comenzó mucho antes del pitido inicial del duelo de vuelta por los cuartos de final de la Copa Sudamericana: el micro que trasladaba a los jugadores y al cuerpo técnico desde el hotel fue atacado a piedrazos por hinchas de San Pablo, en un episodio que pudo haber tenido consecuencias graves y que encendió las alarmas de la delegación xeneize.
El ataque se produjo durante el trayecto habitual entre el alojamiento y el estadio, una rutina que en esta ocasión se convirtió en un momento de tensión para todos los integrantes del plantel. Varios simpatizantes locales arrojaron piedras contra el colectivo, provocando impactos visibles en la carrocería. Si bien los proyectiles dejaron sus marcas en los cristales, no lograron estallarlos, el susto fue mayúsculo entre los futbolistas y el cuerpo técnico que dirigía Rodolfo Arruabarrena, quien debía preparar a su equipo para uno de los partidos más importantes del año.
Por fortuna, el incidente no derivó en lesiones ni en daños materiales de consideración. El micro continuó su marcha hacia el Morumbí sin detenerse, y los futbolistas llegaron al estadio más de una hora y media antes del encuentro. Sin embargo, la experiencia dejó una imagen difícil de ignorar: la de un plantel que debió atravesar un corredor hostil en plena ciudad de San Pablo antes de enfrentar una revancha decisiva.

El contexto de la visita de Boca al Morumbí cargaba con suficiente presión de por sí. El equipo había obtenido una victoria por 1 a 0 en la ida, disputada en La Bombonera, lo que le daba una ventaja mínima para definir la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana.
“Es blindado, pero recibió varios piedrazos, los jugadores sintieron el impacto. Fue en las inmediaciones, cuando el micro llegaba al estadio”, comentó el periodista Diego Monroig, de ESPN. “De milagro no se rompieron estos vidrios con los piedrazos que le arrojaron los hinchas de San Pablo al micro que llevaba a la delegación de Boca Juniors. Repudiable y cobarde acto de los torcedores”, sumó en X (antes Twitter) el cronista Tato Aguillera, de TyC Sports.
Boca viajó a San Pablo con una victoria en el bolso: el viernes, con una formación alternativa, había vencido 3-1 a Central Córdoba de Santiago del Estero en la Ribera, por la fecha 9 del Torneo Clausura. Los orientados por Arruabarrena están quintos en el Grupo A, con 14 puntos, a cinco del líder Instituto de Córdoba y en zona de clasificación a los playoffs.
