El defensor de Belgrano Leonardo Morales sufrió el robo de su medalla de campeón del Torneo Apertura en un asalto a su casa de Córdoba ocurrido la tarde del domingo. El hecho se registró en una vivienda del barrio La Carolina, en la zona norte de la ciudad. El marcador central fue titular y marcó el primero de los tres tantos que convirtió el Pirata en la consagración contra River Plate en el Mario Alberto Kempes.
De acuerdo con fuentes policiales, los delincuentes forzaron los pestillos de una puerta corrediza que da al patio y entraron mientras el futbolista estaba ausente desde las seis de la mañana. El domicilio no contaba con cámaras de seguridad ni alarmas operativas al momento del hecho. La denuncia se realizó alrededor de las 19.10 del domingo, cuando el jugador regresó a su residencia y detectó signos de violencia en los accesos. En el lugar, personal de seguridad se entrevistó con el defensor del Pirata tras el hecho.
Entre los elementos sustraídos figuran un manojo de llaves, una mochila con ropa de entrenamiento y de concentración del club y una suma no especificada de dinero en dólares, además de la presea obtenida la semana pasada tras la definición contra River Plate en el estadio Mario Alberto Kempes, de Córdoba. La investigación quedó a cargo de la Brigada de Investigaciones de la Policía de Córdoba, que busca identificar a los autores y recuperar los objetos robados.
Leonardo Morales, de 35 años, fue titular el pasado sábado 30 de mayo en el encuentro en el que el elenco dirigido por Ricardo Ruso Zielinski avanzó a los octavos de final de la Copa Argentina al imponerse en la tanda de penales sobre Gimnasia de Jujuy.
Leonardo Morales fue una pieza clave durante el histórico semestre de Belgrano de Córdoba y protagonizó un momento clave en la final en la que el Pirata consiguió su primer título en la máxima categoría del fútbol argentino. El Millonario se puso en ventaja a los 17 minutos. Tomás Galván desbordó por la izquierda, superó a Emiliano Rigoni, que pasó de largo, y asistió a Facundo Colidio, que definió solo frente a Thiago Cardozo para el 1-0.
La diferencia duró ocho minutos. A los 25, Zelarayán ejecutó un córner desde la izquierda y Leonardo Morales, defensor de 35 años, ganó en el primer palo y marcó de cabeza el 1-1 ante Beltrán. El marcador central tiene una contrastada carrera en el fútbol argentino, donde dejó su huella en Patronato —y otros elencos de Paraná— y, principalmente, en Gimnasia La Plata, donde es recordado por los seis años que vistió la casaca del Lobo.
Después de que Tomás Galván vuelva a poner en ventaja al equipo dirigido por Eduardo Chacho Coudet, se vivió una memorable remontada que se activó a los 39 minutos del segundo tiempo. Un remate de Nicolás Fernández pegó en el brazo de Lautaro Rivero dentro del área, el árbitro Yael Falcón Pérez fue convocado por el VAR, a cargo de Leandro Rey Hilfer, revisó la acción en el monitor y sancionó penal.
El propio Uvita ejecutó cruzado, Beltrán eligió el otro lado y Belgrano empató 2-2. Tres minutos después, Franco Mudo Vázquez ganó una pelota por la izquierda, lanzó el centro y la jugada atravesó toda la defensa de River hasta encontrar a Uvita Fernández por el segundo palo, donde definió de volea y de zurda para el 3-2.
De esta manera, Belgrano conquisto su primer título en primera y la celebración siguió fuera del estadio. Tras los festejos iniciales en la ciudad de Córdoba, el plantel viajó a Jesús María para sumarse al Festival Nacional del Cuarteto en el Anfiteatro José Hernández junto a Carlos “La Mona” Jiménez. Los jugadores subieron al escenario, cantaron y bailaron con el público. “Córdoba está de fiesta porque Belgrano salió campeón”, dijo el cantante durante el show, donde recibió una camiseta con el número nueve de manos del plantel y también se colgó la medalla de la Liga Profesional de Fútbol.
