Recrudece la interna en la barra de River: los motivos y los detalles de la violenta pelea en el Hipódromo de San Isidro

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El Hipódromo de San Isidro tenía una jornada excitante el viernes pasado. Se habían programado 13 carreras con epicentro a las 17,30, cuando se corriera el Clásico Reconquista. El día gris y lluvioso no fue impedimento para que se acercara bastante gente al histórico predio de la avenida Diego Carman. Pero lo que debía ser una jornada de fiesta, terminó empañada: dos sectores de la barra brava de River se cruzaron primero en el bar y después en la zona de vareo y hubo una pelea que mezcló cuestiones gremiales, asuntos de cancha, del pasado de la barra, el presente y el futuro y que no terminó con un herido grave de casualidad.

La historia tiene aristas diferentes según quién la narre pero ahí están las imágenes para certificar el grado de violencia. De un lado se ve claramente a los hermanos Mauro y Leandro Ferreras junto a otros dos integrantes del círculo de la actual jefatura de Los Borrachos del Tablón, y del otro costado se aprecia a Mariano Manso, Damián Paz y el Tano Munino Casella, que lideraron siempre el grupo de Zona Norte de la barra de River que se referenciaba por entonces en Alan Schlenker y que fueron muy fuertes en la primera década de este siglo y quedaron relegados cuando los Ferreras con su grupo de Beccar tomaron impulso. Todos tienen vínculos con el sector del turf: Mariano Manso es un preparador de equinos muy conocido en el rubro y ganador de muchos grandes premios mientras que los Ferreras vienen de familia ligada a la actividad y un tío de ellos, Alejandro, fue un jockey muy reconocido.

El posteo de Manso invitando a pelear a Mauro Ferreras

Lo cierto es que la jornada ya se estaba terminando, había pasado la última carrera cuando en la zona cercana a la confitería se cruzaron los dos grupos. Y lo que siguió fue una pelea como no se recuerda en el mundo del Turf. Primero empezaron las miradas torvas, después los gritos e inmediatamente salieron a la zona de vareo para pelearse a puño limpio, como se ve en las imágenes. ¿El motivo fue la interna de la barra o las diferencias gremiales? Parece haber un poco de cada cosa. Desde el lado de Manso, que fue el más agredido y es quien está vestido con buzo azul, aseguran que todo tiene que ver con el oscuro manejo de la actividad que está realizando con los aportes la Asociación Gremial de Profesionales del Turf que tiene por secretario general a Nicolás Ferro y apuntan sobre todo a la caída en la cobertura médica que brinda la obra social.

“Dejen de vaciar el gremio en gastos innecesarios. Voy a seguir defendiendo el turf y a los afiliados que los dejan sin obra social y la prepaga no responde”, había escrito Manso en sus redes sociales lo que habría sido según este sector el detonante de la situación, porque a partir de este reclamo que Manso además viene hablando entre sus pares, lo habrían intentado callar desde el gremio como se hace habitualmente: contratando barras para esa tarea.

La pelea se produjo el viernes pasado(Captura de video)

Consultado por este medio, desde el gremio se desentendieron de la situación y apuntaron a un problema histórico de la barra de River. “No es la primera vez que se cruzan y se amenazan en el hipódromo. Pero esta vez pasó a mayores. Son problemas de afuera que traen adentro”, aseguran. En esa línea sacaron un comunicado repudiando el hecho. “Exigimos el pronto esclarecimiento del mismo y que las autoridades tomen las medidas correspondientes. Reafirmamos nuestro compromiso con el respeto, el diálogo y una comunidad de trabajo segura para todos”. De identificar a los responsables, ni una línea, lo que es extraño porque conocen a todos.

Quienes apuntan al condimento de la interna barra aseguran que ambos grupos se la tienen jurada desde tiempo atrás y terminaron llevándolo a la realidad este viernes por la noche. De los agredidos, Damián Paz es el más conocido: hombre de la zona de Tigre fue junto a otro barra apodado Chatruc el líder histórico de los violentos que vienen por todo ese corredor norte al Monumental. Su figura se podía ver en el paravalanchas principal, siempre cerca de Alan Schlenker, su referente en la Sívori. Desde comienzos de este siglo hasta el crimen de Gonzalo Acro, la presencia de este grupo era muy importante dentro de Los Borrachos del Tablón, como lo certifica que viajaron en el grupo de 45 miembros que estuvieron en el Mundial 2006 en Alemania. Ahí también paraba como hombre con impronta Mariano Manso, que alternaba el turf y la presencia barra.

Por entonces, los Ferreras eran la línea joven de la zona Norte pero con aspiraciones a más. Tratados como los che pibes por este grupo más grande, juntaron rencor y gente. Y cuando comenzó la interna de la barra se terminaron quedando con todo. De hecho la última vez que se vio al grupo de Tigre intentar retomar el control fue en una oportunidad en 2014 y otra en 2017, cuando en una alianza con la facción de Hurlingham con Cuqui Alvarez a la cabeza y la del Oeste que tenía por referente a Sebastián Barraza, y en otra con la gente de Alejandro Medina de Budge, Bin Laden de Berazategui y la del Sur que tiene por cara visible a Ernesto Pacha Corrado y Julio Gamboa quisieron desbancar a la oficial que manejaban Guillermo Caverna Godoy y Martín Araujo y no sólo no lo consiguieron sino que la Policía y la dirigencia les impuso derecho de admisión.

Desde entonces cada vez que se cruzan en algún lugar, siempre hay problemas. Pero nunca había estallado la violencia como este viernes en pleno Hipódromo. En un hecho que según quien lo cuente tiene más de gremial que de barra o más de violencia nacida en el tablón. Lo que es incuestionable es que esto no va a terminar: Manso ya le dejó en claro a Mauro Ferreras por redes sociales que lo espera el día que quiera, en el stud 30 de San Isidro, para liquidar la faena en un mano a mano. Y si esto no lo paran a tiempo, las cosas se van a poner peor, pero muchísimo peor.