Cuatro oficiales del Ejército de Estados Unidos debían descender en rápel desde las vigas del Alamodome hasta el campo como parte de la ceremonia previa al partido entre la Universidad de Texas en San Antonio (UTSA) y Navy, el sábado 17 de octubre de 2026, en el marco del evento anual Salute to Armed Forces and Veterans que organiza la institución.
Lo que estaba previsto como una exhibición militar ante miles de espectadores en San Antonio terminó con uno de los soldados hospitalizado con heridas graves.

A mitad del descenso, el oficial perdió el control de la cuerda y se deslizó a una velocidad mucho mayor que la de sus compañeros, tal como documentaron videos difundidos en redes sociales. “Una vez que la banda empezó a tocar, hubo un hombre que cayó y empezó a descender rápido”, relató Adrian Corey, testigo del incidente, en declaraciones a KSAT.
Otra testigo, Siomara Corey, afirmó al mismo medio: “Fue un momento muy triste y no sabemos su condición. No hubo actualizaciones después de eso, salvo pedir oraciones, pero no se veía bien”.

La respuesta de emergencia en el campo
Tras el impacto, personal de UTSA rodeó al militar, que permaneció inmóvil sobre el césped. Los paramédicos lo atendieron durante varios minutos antes de colocarlo en una camilla y sacarlo del recinto a través del túnel, según informó USA Today.
Joe Arrington, portavoz del Departamento de Bomberos de San Antonio, confirmó a Texas Public Radio que una persona fue trasladada a un centro de trauma local como paciente de prioridad uno, una designación reservada para condiciones que representan una amenaza para la vida. Arrington no proporcionó detalles adicionales sobre el estado del militar.

Quiénes eran los oficiales que participaron en la exhibición
Los cuatro oficiales que participaron en la demostración pertenecían al Destacamento 2 del 6.º Escuadrón de Entrenamiento de Combate, una unidad que forma controladores aéreos tácticos para la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
La unidad opera desde el Chapman Training Annex en la Base Conjunta San Antonio-Lackland y desde Camp Bullis, una instalación de entrenamiento militar en el norte del condado de Bexar.
Como parte de su formación, los miembros de esta unidad practican fast rope desde estructuras de entre 4,5 y 9 metros (15 a 30 pies) de altura y realizan rápel desde helicópteros que sobrevuelan a más de 30 metros (100 pies) del suelo, de acuerdo con lo publicado por el San Antonio Express-News.
Su misión principal consiste en preparar a controladores tácticos que se integran en unidades del Ejército y los Marines para dirigir ataques aéreos y de artillería desde posiciones avanzadas en el campo de batalla.
Un representante del departamento de atletismo de UTSA aseguró a The Athletic que una demostración similar se había llevado a cabo sin inconvenientes durante el evento del año anterior.

La reacción de la universidad tras el accidente
“Estamos profundamente entristecidos por el incidente que ocurrió al inicio del partido de esta noche”, expresó la universidad en un comunicado publicado en su cuenta de la red social X, según recogió USA Today. El texto añadió: “Nuestros más sinceros pensamientos y oraciones están con el soldado afectado, su familia y sus colegas militares”.
La institución también indicó que activaría servicios de bienestar para apoyar a docentes, empleados y estudiantes que pudieran verse afectados emocionalmente por lo ocurrido.
Las autoridades no dieron a conocer la identidad del soldado ni actualizaciones sobre su estado de salud al cierre de esta nota.
El partido entre los Roadrunners y Navy se retrasó tras el accidente, pero se disputó con normalidad.
