El informe preliminar de la autopsia de Jesús de Miguel determinó que el futbolista del CD Tenerife murió a causa de “un traumatismo torácico de carácter accidental”, según consignó el diario local El Día de Tenerife. El dictamen, elaborado por el equipo de patólogos forenses del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMLCF) de Santa Cruz de Tenerife, fue entregado este miércoles a la jueza Eva Esther Juárez Fernández, quien encabeza la investigación judicial abierta tras la muerte del delantero de 30 años, tras un choque con el arquero Jesús Owono en pleno partido.
El traumatismo quedó consignado en el informe como una “causa compatible con la muerte”, aunque los forenses aclararon que el dictamen todavía no es definitivo. Restan incorporarse a la causa los resultados de los análisis toxicológicos, así como los de las exploraciones médicas y la tomografía computarizada (TAC) que le realizaron a De Miguel durante su internación en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, donde el jugador ingresó el lunes tras desplomarse sobre el césped y falleció el martes a las 8 de la mañana.
El origen del traumatismo es, a esta altura, conocido por todo el mundo del fútbol. En los minutos de descuento del partido entre Tenerife y el FC Andorra por la Segunda División de España, De Miguel fue al encuentro de un balón en la mitad del campo siguiendo la trayectoria de la pelota. No advirtió la llegada del arquero rival Jesús Owono, quien saltó y le propinó un rodillazo en el pecho con una fuerza que el árbitro del partido, Manuel Ángel Pérez Hernández, describió en el acta como “fuerza excesiva mientras el balón estaba en disputa”. Owono fue expulsado con tarjeta roja directa. De Miguel se tomó el rostro por el dolor y se desvaneció segundos después. Los médicos lo atendieron de inmediato sobre el campo, donde sufrió un paro cardiorrespiratorio, y fue trasladado en ambulancia al hospital, pero no sobrevivió.
La autopsia no es el único frente abierto: la Justicia también analiza la asistencia médica que recibió sobre el césped
La investigación judicial, que quedó en manos del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional, no se circunscribe exclusivamente al choque en sí. Según fuentes de la causa, los investigadores también analizan la atención que De Miguel recibió sobre el césped y las condiciones en que se produjo su traslado en ambulancia al hospital. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias precisó que toda muerte sin causa natural identificada de manera inmediata queda sujeta a este tipo de procedimiento de oficio, independientemente de las circunstancias que la hayan originado.
El fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, se mostró escéptico sobre la posibilidad de que el caso derive en un proceso penal, con el argumento de que el choque se produjo en el marco de una acción propia del juego. Sin embargo, la causa sigue abierta y la jueza Juárez Fernández aguarda los resultados de las pericias pendientes antes de cualquier definición.
Mientras la Justicia avanza a su ritmo, Owono atraviesa sus peores días. El arquero de 25 años —nacido el 1 de marzo de 2001 en Bata, Guinea Ecuatorial— permanece encerrado en su casa, sin teléfono móvil y sin contacto con el exterior desde que se produjo la tragedia. “Ahora mismo, ni siquiera sabe quién es”, declaró una fuente cercana a un compañero del guardameta en la selección de Andorra, en diálogo con The Athletic, suplemento deportivo de The New York Times, bajo condición de anonimato.
El propio portero se expresó a través de las redes sociales de su club el miércoles: “Estos han sido los días más difíciles de mi vida. Me cuesta encontrar las palabras y me resulta muy difícil asimilar todo lo que ha ocurrido. Siento un dolor inmenso por la pérdida de Jesús”, publicó. Y agregó: “Sé que habrá muchos asuntos que resolver, y afrontaré lo que venga con el máximo respeto. Pero en este momento, honestamente, no puedo pensar en otra cosa que no sea Jesús y el dolor que estamos atravesando. Descansa en paz, Jesús”.

Su cuenta de Instagram fue eliminada tras recibir una avalancha de insultos y amenazas de muerte. El hostigamiento llegó a alcanzar a un tercero sin ningún vínculo con el caso: Michel Owono, defensor del club de quinta división Can Vidalet, que no tiene parentesco alguno con el guardameta, denunció haber recibido un “torrente de odio, racismo, insultos y amenazas” de personas que confundieron su identidad, según consignó The Athletic.
La Federación Española de Fútbol definirá próximamente la duración de la sanción deportiva que le corresponde a Owono, que el reglamento fija en un máximo de doce partidos. De aplicarse ese tope, el arquero no volvería a jugar con el Andorra hasta febrero como mínimo. El club —de mayoría accionaria del exdefensor Gerard Piqué— solicitó postergar su próximo partido ante el Mallorca y anunció que brindará apoyo psicológico al plantel. La vuelta a la competencia está prevista para el 14 de noviembre, en campo del Almería.
La familia de De Miguel, en tanto, se expresó por primera vez a través de un comunicado difundido por el representante del futbolista, Manuel Hernández: “Jesús deja un vacío imposible de llenar, pero también un recuerdo inmenso en todos los que hemos tenido la suerte de compartir nuestra vida con él”. Sus allegados pidieron que se preserve su intimidad para atravesar el duelo. El jueves se celebró el funeral en Navahermosa, Toledo, el pueblo de apenas 3.500 habitantes donde nació el delantero. Entre los presentes estuvo el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y el técnico de la selección española, Luis de la Fuente. “Desde el dolor y el sentimiento, les trasladamos nuestro pesar y nuestro respeto”, declaró el entrenador ante la prensa.

