
Ya estaban todos los que habían aceptado ir pero el llamado no llegaba. Nadie tenía confirmado un encuentro con Javier Milei. Se hacía la medianoche y los gobernadores que habían ido a Tucuman para la vigilia por la celebración del 9 de Julio, con la expectativa de una reunión con el Presidente, esperaron en vano. Improvisaron una cumbre ahí, en el hotel donde se hospedaban, solos, sin funcionarios nacionales. Fue una suerte de catarsis. Ya van dos fotos en siete días y ninguna señal clara para comenzar a hablar del pacto electoral que más los ocupa. “Fue una decepción”, describió uno de los mandatarios presentes que ahondó que la invitación era la ocasión ideal para aprovechar que estaban todos aquellos con intención de acordar.
“Fuimos los que habíamos ratificado el Pacto de Mayo a hablar de lo importante pero no ofrecen nada en concreto para negociar”, se quejó uno de los asistentes. En la reunión se juraron negociar en bloque, algo que el Gobierno evita para apostar al mano a mano que le otorgue mayor fortaleza. La conclusión de varios de los presentes es que todos van a desdoblar, y que ese calendario podría depararle a la Casa Rosada un anticipo de resultados adversos en el inicio del año si no hace pactos que los unifiquen. Algo así como un aviso.
Lo que pretenden los gobernadores es que Milei les garantice reelegir, sin ofertar un candidato propio que les quite votos. A cambio, ellos seguirán apoyando los proyectos de ley del Poder Ejecutivo, algo que vienen haciendo sin demasiada presión. Salvo Santa Cruz, el resto de las provincias ya tiene en mente la fecha del adelantamiento electoral.

Se espera que esta semana el Gobierno les muestre a los mandatarios algún tipo de borrador con la nueva versión de la reforma electoral que incluirá las famosas listas colectoras como alternativa a la eliminación de las primarias obligatorias. Eso les anticiparon a los jefes territoriales. Hasta ahora nadie vio nada.
Hay gobernadores aliados que ya salieron a manifestarse en contra de la eliminación de las PASO, como Osvaldo Jaldo. Quiere ver el proyecto. Transmitió a su gente cierta desconfianza. Es paradójico. En la provincia existe el sistema de “acople”, muy parecido a las colectoras, que tiene como principal detractor a Lisandro Catalán, presidente de La Libertad Avanza, ex secretario de Interior con Guillermo Francos en el gabinete y quien intenta competir por la gobernación. Sin las internas, Jaldo vería en peligro su reelección. El peronismo opositor, que llegó a un acuerdo en la última elección legislativa y se referencia en Juan Manzur, dice ahora que irán separados por la traición del gobernador que obligó a desmarcarse del bloque de Unión por la Patria al diputado Javier Noguera. Juraron venganza.
Jaldo tiene, de todos modos, otros problemas. De su constante acercamiento al Gobierno espera que salga un aval tácito para mantenerse en el poder. Necesita un fallo favorable de la Corte Suprema de Justicia que lo habilite a competir. Los antecedentes del máximo tribunal le son desfavorables. Lleva cuatro períodos consecutivos dentro del binomio del Ejecutivo provincial. Fue vicegobernador entre 2015 y 2019, volvió a ocupar ese cargo entre 2019 y 2023, fue elegido gobernador para el período 2023-2027 y, si compitiera y ganara nuevamente, completaría una continuidad de poder entre 2015 y 2031. En la provincia ya circula un informe jurídico reservado que sostiene que, de judicializarse, podría ser impugnado. Es un caso similar al que le tocó a Alberto Weretilneck, a quien el máximo tribunal frenó. Jaldo, de todas maneras, podría ampararse en el artículo 90 de la Constitución provincial que permite que un vicegobernador que cumplió dos mandatos pueda ser candidato a gobernador y luego reelegido una vez. Pero la Corte ya se expresó sobre el tema e incluso falló en 2023 contra la candidatura a vice de Juan Manzur, que se bajó de manera anticipada. ¿Será Catalán el que judicialice el caso? Eso se preguntan con ironía en el peronismo no jaldista. También podría hacerlo Mariano Campero, integrante de los llamados radicales con peluca, que compite con Catalán por ser el candidato elegido por Karina Milei en el distrito.

Reforma electoral a paso lento
Para la política no hay shutdown. Todo el Gabinete hace gestos hacia los gobernadores, a quienes intentan seducir, a pesar de la falta de reuniones del propio Milei, que los dejó con gusto a poco en Tucumán. La prioridad de Karina Milei es eliminar las primarias. No están los votos. Es lo que hizo saber Patricia Bullrich en la reunión de la mesa política, que será a partir de ahora todos los martes. La última fue de tres horas. El clima cambió notoriamente tras la salida de Manuel Adorni, pero la interna constante sigue habilitando tensiones. “Nadie quiere firmar nada por miedo a represalias”, cuenta un gobernador, que padece la demora en la toma de decisiones. Muchos de ellos reconocen que Diego Santilli puede acelerar los acuerdos, pero hay una frase que los martiriza: “Todo termina en Karina”. De ahí que sin la venia de la hermana presidencial, cualquier avance en una negocaición incluso económica, se puede desvanecer sin ese aval. A eso se suma que Milei no habla de política. “No sé para qué esperan los gobernadores reunirse con Milei si saben que no le interesa el tema”, responde una voz oficialista sobre el malestar de la fecha patria. Tampoco habla de la microeconomía. “No le interesa, él cree que va a llegar la mejora y ni se toma el trabajo de hablar”, contó un referente libertario que participó de la reunión de gabinete del jueves. Ese encuentro giró sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Allí el Gobierno incluirá aquel proyecto trunco que penaba con hasta 6 años de cárcel a quienes aprobaran la modificación o suba del gasto público. Esa iniciativa prohibía el déficit presupuestario.
La salida de Adorni amplió la mesa política y el gabinete. En proporción, Karina es la que más despliegue puede mostrar. Además de Santilli, que le reporta, mantuvo a Ignacio Devitt, que había llegado con el ex vocero, están Eduardo Lule Menem y Martín Menem, sus alfiles, y sumó al secretario de Medios, Fabián Fernández, que para la gestualidad externa, ubica bajo su ala. Además participaron Luis Caputo, con juego propio, Santiago Caputo, y Patricia Bullrich. No estuvo el nuevo portavoz, Adrián Ravier, que sí participó de gabinete.

Bullrich ya marcó sus diferencias con las colectoras. Su timing esta vez es distinto al que usó con Adorni, donde jugó a fondo y logró su salida. La senadora necesita seguir haciendo su propio juego, una equilibrista que cuida su propio electorado. Difícil hablarle a su público de la avivada de las colectoras. Por eso entiende que el Gobierno tiene que reconducir la narrativa para ofrecer una herramienta alternativa a las primarias. No se opondrá, pero prefiere, antes de poner el tema en debate en el Senado, tener cerrados los acuerdos políticos. Cree que no se puede ir al Congreso sin antes haber acordado con los gobernadores y los senadores que tienen que votar. La jefa del bloque de La Libertad Avanza habla de adhesiones, para matizar la medida, y quiere que sólo haya una lista más. “Tenemos que encontrar una forma alternativa de organizarse”, bajó como mensaje, pero no mencionó nada en la reunión de labor parlamentaria previa a la sesión de esta semana que comienza. Allegados a Bullrich creen que lo más probable es que no logren eliminar las PASO. El plan B es la suspensión. Recién el tema comenzará a tratarse en agosto, con lo cual hasta septiembre no habrá votación.
La hipótesis que se está manejando es que para adherir a la candidatura presidencial, las listas colectoras deben hacer una alianza previa. El problema de una sola lista es que deberían ponerse de acuerdo todo el resto de los aliados del Gobierno entre sí, un camino hoy difícil.

Con la salida de Adorni, Bullrich volverá a mostrarse en la ciudad de Buenos Aires. Tiene en agenda un acto el martes próximo. Se había bajado en plena tensión con Karina ante la sospecha de que la Secretaria General termine haciendo un acuerdo con Jorge Macri y la use para presionarlo, pero también necesita volver a generar expectativas propias. El territorio porteño, está claro, entra en la negociación nacional que deberá emprender Mauricio Macri con los libertarios. El ex presidente tendrá que sentarse a negociar con Karina, difícil que lo pueda hacer con Milei. Incluso ya se empezó a hablar de Bullrich 2031. Aquello del plan B del círculo rojo para este turno electoral se desvaneció con sólo echar a Adorni.
Sesión caliente y cumpleaños feliz
El jueves habrá sesión en el Senado con un temario acotado pero caliente. Entre los nuevos pliegos de jueces el apuro oficial se centró en el camarista Victor Pesino, que cumple los 75 años el 27 de julio. El regalo que esperan darle es que antes de esa fecha se apruebe su continuidad por 5 años más. Falló a favor de la reforma laboral.
Todo el debate se lo llevará un capítulo clave de la llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Es el que modifica la actual ley de tierras y habilita la compra sin límites por parte de extranjeros, incluso en zonas de frontera.
El número está finito. En la reunión de Labor Parlamentaria, la oposición más férrea al proyecto la encarnó la vicepresidenta Victoria Villarruel, contaron los testigos. “Yo estuve en Lago Escondido y se de qué les hablo”, dijo Villarruel, según contó uno de los legisladores presentes. Hasta se cruzó con la senadora Carolina Moisés en el debate interno, que terminó con Bullrich advirtiéndole que opine lo que quiera, pero que ella no vota. Los memoriosos recuerdan que la ley de tierras se aprobó en 2011 con un solo voto en contra: el del salteño Juan Carlos Romero. Cambia todo cambia.
El peronismo pretende eliminar el capítulo entero. El resto de la ley, creen, es reversible. El de tierras no. Es un proyecto que incluye el silencio administrativo como reaseguro para que la extranjerización se consume de hecho ante la falta de pronunciamiento del Estado, que se guarda en el texto esa autorización, pero sin obligación de hacerlo. El radicalismo posiblemente se divida en la votación. El jefe del bloque, Eduardo Vischi, anunció que votará a favor. En la oposición denuncian que parte del acuerdo para la aprobación de la reforma laboral estuvo atada a esta normativa, en la que el Estado Nacional le cedía tierras a las provincias con la promesa de que enviaría un proyecto para eliminar los límites que fijó la ley de 2011. La incógnita son los santacruceños, que en la reunión de Labor votaron en contra de llevarlo al recinto. Hubo senadores que cancelaron viajes, entre ellos, el presidente provisional, Bartolomé Abdalá. El resultado es incierto.
El debate sobre la ley se centra básicamente en ciertas zonas específicas, por eso el apoyo de la senadora Flavia Royón. Hoy, según las estadísticas, solo el 5 por ciento de la tierra está en manos extranjeras cuando la ley permite hasta el 15%. Pero en determinadas provincias como Salta, Misiones, San Juan o Mendoza, ya están cerca de ese límite, de ahí el apuro de los gobernadores por eliminarlo. Salta y Misiones, por ejemplo, llegan ya al 11%, según datos del Observatorio de la Tierra. Hay departamentos muy pasados del límite actual.
Llamó la atención que el oficialismo pidiera incluir en el temario de la sesión el proyecto de Carolina Losada, llamado de falsas denuncias, que atenta contra los menores víctimas de abuso. “Se nota que necesitan a la senadora en otras votaciones”, especula un legislador peronista. La resistencia llevó finalmente a quitarlo.
Dólares electorales y privatizaciones en la mira
El plan oficial para la reelección encuentra el otro eje no solo en la rosca política sino, por sobre todo, en los dólares electorales. El anuncio de Luis Caputo de que tiene garantizado el financiamiento hasta el final del mandato de Milei busca despejar el horizonte, aunque generó dudas en el mercado. La crónica de la presentación que publicó el diario Financial Times mostró esa incertidumbre, al resaltar que los analistas advirtieron que contenía “lagunas”. Una de ellas son unos 2000 millones de dólares que aparecen como “otras fuentes de financiación” no definidas y los 1500 millones de dólares en ingresos por privatizaciones que aún no se han materializado. También apuntan que la oportunidad de acceder a los mercados internacionales podría esfumarse con la proximidad de las elecciones.
Para la consultora 1816 “el programa que presentó el Gobierno luce cumplible, pero implica presionar bastante sobre las reservas del BCRA, sobre la deuda en pesos y sobre los Bonares” y agrega que “una eventual emisión internacional, en nuestra opinión, daría algo más de aire para encarar el 2027”.
El peronismo puso la mira en las privatizaciones anunciadas como parte del plan de recaudación electoral. La diputada Julia Strada presentó un pedido para convocar de manera urgente a la Comisión Bicameral de Reforma del Estado y seguimiento de las Privatizaciones, a cargo de Pablo Cervi. Allí se denuncia que no se puede ejercer el control sobre las empresas ya privatizadas y sus tasaciones. Hasta ahora en resoluciones del Ministerio de Economía se estableció que el Tribunal de Tasaciones de la Nación se excusó de participar. ¿Quién le está poniendo precio a las empresas? Exigen detalles de esa decisión. Para las privatizaciones de Belgrano Cargas, ENARSA, Intercargo, AySA, Corredores Viales y NASA se encomendó a la Unidad Ejecutora Especial “Agencia de Transformación de Empresas Públicas” que pida a entidades bancarias públicas que hagan la tasación. En la oposición quieren saber si es cierto que “el 1 de abril se habría emitido la resolución nº1, por la que se habría establecido la reserva de los informes de tasaciones producidos o a producirse hasta el perfeccionamiento de los procesos de selección”, según la carta enviada al presidente de la bicameral. Además, sostienen que se “habría encomendado las tasaciones al Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). No obstante, aquella resolución no ha sido puesta en consideración de esta Comisión Bicameral”. Sin la activación de ese organismo tampoco puede actuar la Auditoría General de la Nación, que necesita antes el pedido para expedirse de esa bicameral. La carta la firman Strada, Ana María Ianni, Florencia Carignano, Germán Martínez y el senador Jorge Capitanich. La intervención del Congreso fue una incorporación que logró Miguel Pichetto en el debate de la Ley Bases, entonces con mejor relación con el oficialismo que ahora. A eso se suma que el criterio de las empresas a privatizar debía ser para aquellas que fueran deficitarias, también una negociación que se hizo con los aliados, entonces a cargo de Rodrigo De Loredo. No es el caso de Atucha, por ejemplo. Parte del plan financiero presentado por Caputo cerraba con lo recaudado por las privatizaciones por venir.
Oposición y relato
Con la casta en casa, Milei apela a un cambio de narrativa focalizada en la economía, y dentro de ese universo, interna pescar electorado en el equilibrio fiscal. Pos Adorni ya no le quedan demasiadas alternativas. Aflojó incluso el nivel de intensidad en sus redes. En junio bajó a un promedio de 1 hora y 51 minutos diario de uso de X, ex Twitter. Venía de 2 horas y 38 minutos en mayo y de 2 horas y 50 minutos en abril.

El otro camino es la dispersión opositora y cómo se reconfigure el escenario. La pregunta que sigue dando vueltas es en cuánto pesará el pasado en el voto blando, que en Milei es alto, ronda un 20%. Según el último trabajo de Casa Tres, de Mora Jozami, se va configurando nuevamente la polarización con la aparición de un actor identificado claramente en contraposición a Milei, que es Axel Kicillof. Según esta medición, que trata de identificar el liderazgo opositor, cayó la categoría “nadie”, que era la percepción mayoritaria en enero de 2024 y pasó al frente el gobernador bonaerense. Saltó de 6% a 34%, muy despegado del resto de los actores políticos. Cristina Kirchner aparece segunda, con 19%. Sergio Massa alcanza apenas un 2%, Macri sube al 7%, Myriam Bregman al 6% y se despega el periodismo como factor de oposición a Milei, que alcanza el 8%. La categoría “nadie” pasó de 27% a 11% en dos años. La pregunta en esta encuesta es abierta, sin opciones a la vista. Es lo primero que empieza a surgir entre los votantes, de manera espontánea. No parece haber opción para una tercera vía competitiva. Más bien, habrá postulantes de diseño, para hacer daño, como podría ser una candidatura de Victoria Villarruel.
La última encuesta de satisfacción política de la universidad de San Andrés apunta a un nivel de satisfacción estable con el Gobierno, pero en 30%, con una insatisfacción que llega al 68%. Así y todo supera al mismo período de las gestiones de Macri (26%) y de Alberto Fernández (10%). Milei mejora 1 punto y llega a 34% y entre las preocupaciones ciudadanas se destacan la falta de trabajo (38%), la corrupción (38%) y los bajos salarios (35%). Este último ítem aumentó 5 puntos respecto al mes anterior. Patricia Bullrich es la dirigente con mayor imagen positiva bruta (36%), seguida por Axel Kicillof (34%), Javier Milei (33%) y Myriam Bregman (33%). Y justamente en el espacio opositor, Kicillof y Bregman crecieron 3 puntos en este último mes. La nitidez de la propuesta, bien delimitada, marca la diferencia en el caso de estas dos muestras. No parece ser el tiempo de los discursos a medias.
Con este escenario, el Gobierno tendrá que retomar el eje del riesgo Kuka, un arma de doble filo. Puede asustar sobre la vuelta al pasado, pero necesita dólares acumulados para resistir cualquier posibilidad de cambio.
