
“Vemos que algo se está moviendo y va más allá de las charlas con el círculo rojo o los sectores de poder. Es un tema de las bases, de la gente que empieza a ver qué alternativa hay a un gobierno paralizado, cuya confianza se erosionó, y que mantenga el rumbo de una forma más racional”. El diagnostico, compartido a Infobae por parte de un importante dirigente del PRO muy cercano a Mauricio Macri, se completa con una encuesta que circula en las principales oficinas de Balcarce 412, la sede partidaria ubicada en el barrio porteño de San Telmo: mientras el malestar social empeora por quinto mes consecutivo, la intención de voto del ex presidente sube y ronda el 31%.
Esa cifra, tal vez, explique el eslogan “Macri presidente” que se escuchó el pasado viernes, en el Club Centro Galicia de Olivos, Vicente López, arenga que el líder del PRO rápidamente aplacó con un pedido de “calma”. Fue la parada bonaerense la gira “próximo paso” que ya hizo pie en Corrientes y Chaco, y que llevará al expresidente a Mendoza, la semana que viene, y a Santa Fe y Entre Ríos a principios de junio.
Pero para el entorno del exmandatario, la señal más elocuente no vino de una encuesta sino de una declaración política. En una entrevista con Clarín, Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, aseguró que Macri “le haría un favor al kirchnerismo” si vuelve a competir por la presidencia. “Es un mensaje llamativo, están confirmando que el PRO empieza a estar en una agenda que les empieza a preocupar y saben que estamos creciendo”, destacaron a este medio.
Al mismo tiempo, coinciden en un diagnóstico sobre el momento político que atraviesa el Gobierno, que debe lidiar con varios frentes abiertos al mismo tiempo: las investigaciones contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la interna abierta entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor Santiago Caputo, y la dinámica de la micro economía.
“Tiene un nivel de crisis interna tal vez comparable con Alberto Fernández, por eso usan la estrategia de la polarización. Es rarísimo que no le pidan la renuncia a Adorni. En un gobierno que está paralizado, no tiene gestión, donde lo único que mira es la economía, pero la micro está afectando a todo”, plantean en el PRO.
Hay datos externos que abonan este escenario. Según el relevamiento de Giacobbe & Asociados realizado entre el 26 y el 31 de marzo sobre 2.500 casos, Milei registra una imagen positiva de 36,1% y una negativa de 55,6%, el nivel más alto de rechazo en toda la serie histórica de esa consultora. El relevamiento de Zuban Córdoba de mayo profundiza ese diagnóstico: apenas el 34,3% aprueba la gestión nacional, contra un 64,5% de desaprobación.
El Índice de Irascibilidad Social (IDI), elaborado por Casa Tres, suma otra señal de alerta para el oficialismo. El indicador, que sintetiza variables que van desde la capacidad de consumo y las expectativas respecto al futuro hasta la aprobación de la gestión presidencial, consolidó su tendencia negativa y perforó por tercer mes consecutivo su piso histórico. Cayó seis puntos frente a marzo y se ubicó en menos 25, la marca más baja desde el inicio de la serie hace dos años. “El estado de ánimo frente a la marcha de las cosas atraviesa su momento más crítico desde el comienzo de la era Milei”, sostuvo la analista Mora Jozami, directora de Casa Tres, en Seúl.
El IDI desagregado ofrece algunas señales positivas para el gobierno —los indicadores de poder adquisitivo dejaron de caer en abril— pero también advertencias sobre el ánimo de los argentinos. La imagen personal de Milei aparece mejor que su imagen de gestión, lo que muestra que hay un segmento de la sociedad que sigue valorando al presidente aun cuando su gestión no atraviesa su mejor momento.
Relación rota y compromisos incumplidos

En privado, Macri repite lo mismo que dice en público. Que va a trabajar para que el PRO tenga un candidato a presidente y, de ahí para abajo, en la mayor cantidad de distritos en la Argentina. Ratifica que apoya el gobierno en términos parlamentarios pero que todavía “falta muchísimo” para la definición de una eventual candidatura. Su teléfono -aseguran- nunca dejó de sonar.
Desde su entorno, la descripción sobre la relación con LLA fue más directa: “Somos aliados parlamentarios, no somos cogobierno. Hoy la relación está rota”. Diversos dirigentes amarillos aseguran que la negativa a conformar un frente político estable siempre fue del lado de La Libertad Avanza, que el primer paso para discutir un acuerdo lo tiene que dar el Gobierno y advirtieron: “Nosotros le pusimos fiscales para ganar 2023, hay que ver si tienen capacidad de fiscalizar una elección nacional”.
El deterioro del vínculo con el oficialismo tiene episodios concretos. Cristian Ritondo, presidente del bloque del PRO en Diputados, los enumeró en declaraciones a Radio Rivadavia: el gobierno ofreció designaciones del PRO en la comisión bicameral de inteligencia y en la Auditoría General de la Nación (AGN), y luego colocó en esos lugares a figuras propias. “Ellos sabrán el cumplimiento o no de la palabra. Nosotros no habíamos pedido, ellos lo ofrecieron”, señaló.
El diputado, además, fue uno de los dirigentes que le respondió a Martín Menem de manera pública. “Nunca fuimos funcionales al kirchnerismo, cuando ellos estaban callados, no sé qué hacían en su vida, nosotros estábamos combatiendo al kirchnerismo”, sostuvo. Y agregó: “Especular desde otro lugar en lo que tiene que hacer Mauricio me parece que no es lo ubicado, no es lo natural. Me parece aparte que tienen que ser un ida y vuelta las relaciones, no solamente pedirle al otro”.

En la misma sintonía se explayó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri: “No comparto. Todo el mundo tiene derecho a competir y hacer su aporte. Eventualmente habrá que ver cómo se compite y a favor de quién“, indicó en radio Mitre. La Ciudad de Buenos Aires es, precisamente, una de las principales preocupaciones de Mauricio Macri de cara al futuro, y la relación PRO-LLA será determinante en el 2027. Es más, con ironía, desde despachos libertarios señalaron que la “puesta en escena” del PRO es para “negociar CABA con mejores condiciones”.
En el Congreso hay preocupación por la acumulación de incidentes hacia el interior de LLA. “No nos vamos a meter en la interna de otro partido. No es nuestro estilo. Lo que sí podemos decir es que este tipo de episodios no ayudan. El ruido interno tiene un costo y Argentina está en un momento demasiado importante como para distraerse con estas cosas”, destacaron a este medio desde la bancada amarilla.
La agenda territorial
Después de la reunión en Olivos, Macri participará este jueves 21 del Foro de Presidentes sobre Política y Democracia en la Universidad Austral, junto a los exmandatarios Julio María Sanguinetti (Uruguay) y Felipe González (España), bajo el eje “Liderazgo y Centralidad política en Tiempos de Polarización”.
El viernes, en tanto, encabezará en el hotel Hilton de Guaymallén, Mendoza, un encuentro con dirigentes nacionales y locales. El jueves 28, en tanto, está prevista una reunión de legisladores provinciales en la sede nacional del partido, y el viernes 6 de junio el tour llega al Litoral con un acto en Entre Ríos y Santa Fe, y una foto con los gobernadores Rogelio Frigerio y Maximiliano Pullaro.
