
A falta de un partido para el cierre de la temporada con la Roma de Italia, que este domingo buscará nada menos que la clasificación a la próxima Champions League, todavía no existen precisiones sobre el futuro de Paulo Dybala, que fantasea con mudarse a Argentina para vestir la camiseta de Boca Juniors y, al mismo tiempo, debate la propuesta de la Loba para renovar su contrato por al menos un año más. Todavía no existió comunicación entre Juan Román Riquelme y el cordobés, un paso fundamental para que la tratativa llegue a buen puerto.
No es una novedad que el presidente de Boca analiza las cosas con calma. Y, si bien es cierto que algunos fichajes los cocinó a fuego lento, como fue el caso de Edinson Cavani, el de Dybala es un caso particular ya que no figuraba en sus planes y más bien se impuso en su horizonte. Desde luego que Riquelme reconoce la jerarquía futbolística del ex Instituto de Córdoba, pero a esta hora entiende que no es momento de avanzar por su contratación y aguarda por una señal desde el entorno del propio futbolista para acercarle una propuesta.
En la vereda de enfrente, la Joya jugó un poco al misterio cuando le consultaron por su futuro y si bien deslizó que tiene una idea en su cabeza, no dio precisiones al respecto. Respecto a lo firmado, su contrato con la Roma vencerá el próximo 30 de junio y el club capitalino ya realizó un sondeo para sostenerlo en su plantilla de cara a la temporada 2026/2027, con el visto bueno del entrenador Gian Piero Gasperini. Es verdad que sufriría un recorte en su salario en caso de extender su vínculo, pero si el elenco romano se clasifica a la Champions los premios que surjan de esa competencia también serían considerables.
Lo deportivo puede llegar a mover la balanza, aunque no la inclinará del todo. Desde luego que la clasificación de Boca a los octavos de final de la Libertadores, algo que quedó sujeto a la última presentación del conjunto dirigido por Claudio Úbeda el jueves 28 en la Bombonera ante la Universidad Católica, será determinante para los movimientos que Riquelme hará en el mercado de pases. No habrá la misma inversión si el Xeneize figura entre los mejores 16 de la Libertadores que si compite en 16avos de la Sudamericana, instancia a la que se clasificará si culmina tercero en la zona.
Según pudo saber Infobae, Dybala le transmitió a su entorno cierta impaciencia por la falta de comunicación por parte de Boca. En paralelo, Leandro Paredes se encargó de desactivar rumores que hacían referencia a una mala relación con Riquelme, con quien se fue abrazado de la cancha luego del empate contra Cruzeiro por la Copa. El capitán xeneize desestimó analizar propuestas para irse de la Ribera, algo que mantiene en el radar a su ex compañero de Selección y amigo íntimo. Y el propio Paredes puede llegar a ser el nexo fundamental para el inicio de una tratativa entre las partes.
“No sé nada, yo también quisiera saberlo, pero hoy el contrato dice que faltan dos partidos. Lo único que puedo decir es que el derbi podría ser mi último partido delante de estos aficionados”, fue lo último que declaró Dybala antes de disputar el clásico contra la Lazio que la Roma ganó 2-0 con su presencia en cancha. El domingo, la Loba visitará a Hellas Verona y se definirá si ingresa a la Champions o juega Europa League la próxima temporada.
De acuerdo al diario Il Messaggero, la directiva romana, encabezada por Ryan Friedkin, presentó formalmente una oferta que incluye 2 millones de euros más incentivos ligados al rendimiento del jugador para asegurar su continuidad más allá del 30 de junio. Esta suma anual no sería descabellada para un Boca que no tendría que realizar una erogación por su ficha, ya que Dybala llegaría en condición de libre. No obstante, ambas partes saben que quien llame primero le otorgará al otro el mando de la negociación. Ahí radica, por el momento, la dilatación del fichaje del delantero de 32 años a Boca.
Un par de detalles más que hay que considerar en esta cuestión. El agente inglés Kristian Bereit, que trabaja con varios futbolistas boquenses, pasó a compartir la representación del campeón del mundo con la selección argentina (junto a Carlos Novel) y emerge como otro posible nexo e intermediario. Desde el plano personal, Dybala y su esposa Oriana Sabatini, que acaban de ser padres por primera vez, compraron una propiedad en Buenos Aires vislumbrando un futuro en el país.
Los caminos que puede tomar Dybala a esta hora parecen ser dos: 1) comunicarse de forma directa con Riquelme para abrir la negociación y manifestarle su deseo de vestir la camiseta de Boca a partir del 1° de julio; y 2) desistir de esa posibilidad que continúa latente por considerar una falta de interés por parte del club en contar con sus servicios. En medio, el Xeneize se jugará la clasificación a los octavos de la Libertadores y la Roma el pase a la próxima Champions League.
