Las cinco virtudes de Arruabarrena que llevaron a Boca Juniors a pelear en todos los frentes

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Arruabarrena mantiene la expectativa de ganar en todos los frentes abiertos con su Boca (REUTERS/Rodrigo Valle)

Es válido hacer un análisis previo del trabajo de Rodolfo Arruabarrena previo a un partido trascendental como el Superclásico que disputarán Boca Juniors y River Plate esta tarde, desde las 15, en la Bombonera. Opinar con “el diario del viernes” y no con el resultado puesto. Y lo del Vasco es decididamente un lavado de cara para un Xeneize que juega a otra cosa. Mucho más ambicioso que otrora, la versión del último semestre se asemeja muchísimo más a la de los tiempos de gloria con Carlos Bianchi que a los de los últimos años de sequía de títulos.

Boca tiene posibilidades de coronarse en cuatro frentes y, en gran parte, se lo debe a su entrenador. Existe una incontable cantidad de virtudes del estratega boquense que llevaron a su equipo a ganar, ganar y ganar. Tiene el gen Boca, cuenta con crédito en su espalda ante la mirada del hincha y conoce a la perfección los pasillos del club, además de ser viejo compinche de Juan Román Riquelme, con quien vale aclarar no tiene íntima relación de amistad, de su época como jugadores.

El Vasco entendió cuál era el camino y supo cómo liderar desde lo grupal, pero fundamentalmente desde lo táctico. Se las ingenió para elevar el nivel de competencia interna, halló elementos que resultaron claves en el andamiaje de Boca (incluido Leonel Flores, quien pedía pista y hoy ya es considerado en la selección argentina), aprendió la lección cuando puso suplentes en el 0-3 contra Deportivo Riestra e incluyó o quitó de la formación según su propio criterio sin sobreestimar nombres propios ni trayectorias.

LAS 5 VIRTUDES DEL VASCO ARRUABARRENA

1) Elevó el nivel de competencia interna

Boca, en tiempos recientes, tenías más marcados a sus titulares y suplentes. Hoy la puerta está abierta para que los relevos se conviertan en iniciales y las piezas de recambio, en muchas ocasiones, suelen ser más importantes que los que arrancan desde el minuto cero. Dylan Gorosito no permite que Leandro Lozano se relaje, Jagger Herrera evolucionó por demás para ganarles el puesto a Ayrton Costa y Marco Pellegrino, Williams Alarcón y Carlos Palacios no desentonaron cuando les tocó entrar a la cancha y Alan Velasco mostró el mejor nivel desde que arribó a la institución. Inclusive Ángel Romero llegó a ser protagonista a pesar de ser elemento de recambio. Esta lucha por meterse en el once, sin dudas, mejoró al equipo.

Di Lollo y Herrera, los centrales consolidados por Arruabarrena, festejan con Merentiel y Villa el primer gol de Boca frente a Vasco da Gama en Brasil (AP Foto/Silvia Izquierdo)

2) Ratificó a la dupla central

Aunque cuenta con otros jugadores de mayor bagaje, Arruabarrena encontró una gran complementación entre los dos zagueros centrales made in Boca Predio. Lautaro Di Lollo (22 años) desde hace rato alterna entre titularidad y suplencia en el once azul y oro. Pero lo de Facundo Herrera (20) es sin dudas uno de los grandes hallazgos del actual DT, que lo hizo debutar en Primera, le vio pasta, lo mechó de a poco y lo ratificó cuando respondió con buenas actuaciones. Jagger coronó su gran actualidad con un gol importantísimo para el equipo en cancha de Independiente y de forma agónica. El entrenador, al menos en la recta final del año con las definiciones incluidas, se decidió por una dupla central muy joven con la que va en contra de los axiomas futboleros e igualmente halló resultados.

3) Administró al límite las cargas

La derrota 3-0 contra Deportivo Riestra por la primera fecha de la Zona A de la fase regular del Clausura le marcó el camino al DT, que empleó mayoría de suplentes y comprendió que no podía repetir el error en el futuro. Boca perdió consistencia y nivel de competencia. Desde allí, si bien el Xeneize padeció algunas bajas sensibles a lo largo del semestre, Arruabarrena rotó poco y nada. “Toda la carne al asador” en cada uno de los partidos, dándole la misma relevancia al plano internacional como también al local (incluido Clausura, Tabla Anual y Copa Argentina). El riesgo fue alto, pero los resultados satisfactorios. El Vasco llevó al límite físico y mental a un plantel que entendió que no podía relajarse para sostenerse entre los once. Esta receta fue otra de las claves para hoy estar en la final de la Sudamericana, en la semifinal de la Copa Argentina, estar clasificado a los playoffs del Clausura y llegar a la última jornada del campeonato con chances de ganar la Tabla Anual.

Leonel Flores, una de las joyas de Boca Juniors

4) Explotó al juvenil Leonel Flores

Aunque el extremo de 19 años ya pedía pista desde 2025 por sus grandes actuaciones y alta cuota goleadora en la Reserva, Claudio Úbeda consideró que estaba verde para foguearlo con el equipo de Primera a diferencia de lo que sí hizo con Tomás Aranda. Arruabarrena lo tuvo en cuenta desde el minuto cero desde su retorno al club. Le dio minutos en el primer amistoso de pretemporada contra Athletico Paranaense y es uno de los futbolistas a los que más usó a lo largo del semestre (23 partidos, 5 goles y 3 asistencias en todas las competiciones). Al margen del rédito deportivo, Boca halló un diamante en bruto para pulir y posiblemente ejecutar una venta histórica a mediano plazo. El de Béccar ya fue convocado por Scaloni en la selección argentina y su cotización se elevó notablemente. Ahora el trabajo del DT pasó a ser otro: buscar que sostenga su nivel y evitar los altibajos.

5) No se casó con ningún nombre “pesado”

Arruabarrena le otorgó crédito a algunos futbolistas en el inicio de la temporada y les fue quitando protagonismo cuando entendió que no estaban rindiendo. Nicolás Figal y Ayrton Costa habían empezado con ventaja y hoy son suplentes. Boca pagó 7 millones de dólares por Sebastián Villa y en ningún momento al Vasco le tembló el pulso para dejarlo fuera de una alineación inicial. El DT inclusive llegó a sentar en el banco a Miguel Merentiel cuando entendió que Enner Valencia merecía una chance como centrodelantero titular justo después de estar en estado de gracia con su triplete contra Racing en Copa Argentina. Quizás su única excepción haya sido Leandro Paredes, con el que congenió en cada participación entendiendo que el peso específico del futbolista y su liderazgo son fundamentales a la hora de tomar la decisión de utilizarlo o no.