La sanción que podría recibir Esteban Andrada tras la trompada que le pegó a un rival: el antecedente del Mono Burgos en España

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El clásico regional entre Real Zaragoza y SD Huesca terminó marcado por un episodio de violencia en el terreno de juego que compromete el presente y el futuro deportivo de Esteban Andrada. El arquero argentino fue protagonista del incidente central del encuentro tras ser expulsado por el árbitro Dámaso Arcediano Monescillo y golpear en el rostro, con fuerza excesiva, al capitán rival Jorge Pulido. La agresión, registrada en el acta arbitral y difundida ampliamente por la prensa local, generó una reprobación inmediata en el ámbito deportivo y dejó al jugador expuesto a una sanción que puede apartarlo de las canchas por varias jornadas.

El episodio se produjo en los minutos finales del partido, cuando el guardameta de Real Zaragoza recibió la segunda tarjeta amarilla tras un empujón contra Pulido. Antes de abandonar el campo, Andrada corrió hacia el defensor y le propinó un puñetazo en la cara, acción que, de acuerdo con el acta arbitral, le provocó un hematoma en el pómulo izquierdo y desencadenó una trifulca que requirió la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La tensión se trasladó a los vestuarios, donde los planteles debieron ser separados tras varios intentos de confrontación.

La normativa disciplinaria vigente en el fútbol español prevé sanciones severas para conductas de esta magnitud. El artículo 103 del reglamento contempla suspensiones de entre cuatro y doce partidos por agresión sin lesión, y de seis a quince cuando se produce una lesión que ocasione baja, como la sufrida por Pulido. Carrusel Deportivo consultó al exárbitro Eduardo Iturralde González, quien consideró que “en este tipo de acciones, el Comité de Disciplina tiene que ir a lo máximo por el bien de la competición”. La expectativa en la prensa deportiva es que la sanción alcance un mínimo de seis jornadas, sin descartar que se prolongue hasta el límite del reglamento.

El arquero se fue expulsado sobre el final del partido

El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol tiene ahora la responsabilidad de definir la sanción, que podría ubicarse entre las más severas registradas en los últimos años en el fútbol español. Casos como el de Germán “Mono” Burgos (11 partidos de suspensión), Hristo Stoichkov y José María Ceballos (12 jornadas cada uno) constituyen antecedentes de medidas ejemplares aplicadas en situaciones similares.

La gravedad del hecho se intensifica por el contexto competitivo. Real Zaragoza y SD Huesca se encuentran en la zona baja de la tabla y disputan su permanencia en la Segunda División. El partido, jugado en El Alcoraz, terminó con victoria para el local por 1-0, pero la atención se concentró en la violenta reacción de Andrada. Tanto el portero del Huesca, Dani Jiménez, como el zaragocista Dani Tasende también recibieron expulsiones en el marco de la pelea colectiva que siguió al incidente principal.

Tras el partido, Esteban Andrada difundió un mensaje en video en el que manifestó su pesar por lo ocurrido y ofreció disculpas públicas a Pulido y a la afición. “No es una buena imagen para nadie. Fue una situación límite, me salí de contexto y reaccioné de esa forma”, expresó el portero. “No es una buena imagen para el club, para la gente y para un profesional, como lo soy yo. No lo volveré a hacer porque sé que soy una persona pública, un profesional de muchos años de carrera”, añadió en su declaración.

La reacción institucional no tardó en llegar. Real Zaragoza emitió un comunicado en el que repudió la conducta de su futbolista y anunció la apertura de un expediente interno. “Desde el club condenamos rotundamente lo sucedido en esa acción que ha manchado de manera inaceptable un partido de fútbol de especial trascendencia para nuestra región, algo que resulta inadmisible”, señaló la entidad aragonesa. El club también informó que analizará los hechos y tomará las “medidas disciplinarias pertinentes” respecto a Andrada.

La proyección de la sanción y el rechazo social a la conducta del arquero dibujan un escenario complicado para el futuro inmediato del jugador argentino. Restan cinco jornadas para el cierre de la temporada en la Segunda División y la continuidad de Andrada en el club se encuentra bajo revisión. El préstamo del guardameta finaliza en junio y la dirigencia de Real Zaragoza evalúa no ejecutar la opción de compra, lo que implicaría su regreso a Monterrey para cumplir la eventual sanción pendiente. El incidente, que dejó fuera de competencia a su principal arquero, obliga a Real Zaragoza a recurrir al suplente Adrián Rodríguez en el tramo decisivo de la temporada.