La imagen resultó tan elocuente como inusual: Vincent Kompany, técnico del Bayern Múnich, siguió casi la totalidad de la goleada 6-1 sobre el RB Leipzig sin despegarse de su asiento en el banco de suplentes. No fue una decisión táctica ni un gesto calculado, sino la consecuencia de una lesión en la cadera que le impide caminar con normalidad y que podría obligarlo a repetir esa postal este miércoles, cuando el equipo bávaro reciba al Arsenal por la tercera fecha de la fase de liga de la Champions League.
El entrenador belga de 40 años arrastra una molestia que le dificulta subir escaleras y permanecer de pie durante períodos prolongados. A ese cuadro se le sumó una infección viral que lo afectó durante la última semana y que terminó de complicar su estado físico general. La combinación de ambos problemas lo dejó visiblemente disminuido el sábado pasado en el Allianz Arena, donde incluso necesitó asistencia para trasladarse dentro del estadio.
Quien habitualmente recorre el área técnica con energía, da indicaciones a los gritos y mantiene un diálogo permanente con sus futbolistas, esta vez apenas intervino. Sus colaboradores Aaron Danks y René Maric fueron los encargados de asumir ese rol durante el partido ante el Leipzig de Martín Demichelis: hablaron con los jugadores, transmitieron las correcciones y se movieron por la zona del banco mientras Kompany observaba el desarrollo del encuentro desde su silla.
El ex defensor del Anderlecht, Hamburgo y Manchester City celebró los goles sin levantarse, una postal que llamó la atención dentro y fuera de Alemania.
La lesión también lo alejó de la conferencia de prensa tras golear al Leipzig
El malestar no solo condicionó su participación durante los 90 minutos. Tras el contundente triunfo, el entrenador belga tampoco pudo cumplir con las obligaciones habituales frente a los medios de comunicación. No concedió entrevistas en zona mixta ni se presentó ante la conferencia de prensa, un protocolo que en la Bundesliga se respeta con rigurosidad. En su lugar habló Max Eberl, director deportivo del club, quien ofreció detalles sobre la situación.
“Tuvo una infección durante toda la semana y además sufrió una lesión deportiva en la cadera”, explicó el dirigente bávaro ante la prensa. Eberl reconoció que Kompany no se encontraba en condiciones óptimas y que debía aceptar las limitaciones que su cuerpo le imponía. No obstante, fue enfático al confirmar que el técnico estará presente en el compromiso europeo contra el Arsenal: “Estará contra el Arsenal. ¿Qué papel podrá desempeñar entonces? Aún no puedo decirlo”, señaló.
La frase del directivo resumió la incertidumbre que rodea al cuerpo técnico del Bayern de cara al partido del miércoles. Lo que no está en duda es que Kompany viajará junto al plantel y se ubicará en el banco de suplentes. La pregunta es otra: si podrá ponerse de pie para dirigir con la intensidad que lo caracteriza o si tendrá que delegar nuevamente las indicaciones en campo a sus asistentes.
En ese escenario, Danks aparece como la pieza clave. Fue él quien condujo la práctica del lunes y quien, de mantenerse las molestias, volvería a encargarse de la comunicación directa con los futbolistas durante el encuentro. La coordinación interna del cuerpo técnico, según destacó Eberl, funcionó sin inconvenientes frente al Leipzig, lo que genera confianza de que el mecanismo podría replicarse ante un rival de mayor jerarquía.
El Bayern llega con una goleada a cuestas, pero también con una baja sensible
Más allá de la situación física de su entrenador, el conjunto alemán arrastra una baja significativa para el duelo continental. Michael Olise no podrá ser parte del equipo por suspensión, luego de haber sido expulsado en la fecha anterior ante el Viking Stavanger, un partido que terminó con un empate 3-3 y dejó un sabor amargo pese al punto conseguido.
La goleada ante el Leipzig, con un triplete de Luis Díaz como figura destacada, le permitió al Bayern Múnich reencontrarse con una victoria contundente después de dos resultados consecutivos sin triunfos: el ya mencionado empate europeo y un 2-2 frente al Augsburg por la liga doméstica. Esos tropiezos habían generado interrogantes sobre el rendimiento del equipo, que ahora llega al cruce con los Gunners con mayor solidez anímica.
El partido se disputará este miércoles 21 de octubre, desde las 16 (hora argentina), en el Allianz Arena. Para entonces, la evolución de la molestia de Kompany determinará si el técnico belga puede volver a pararse aunque sea de a ratos junto a la línea de cal o si la imagen del entrenador sentado se repetirá ante las cámaras de toda Europa.
