La lupa sobre el penal con el que Marcos Rojo abrió el marcador para Racing ante Boca: el efusivo festejo del defensor

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Corrían apenas cuatro minutos del primer tiempo en el clásico entre Racing y Boca Juniors cuando llegó la primera emoción. Ezequiel Cannavo ingresó al área y cayó tras un contacto con Ayrton Costa. En primera instancia, el árbitro Nicolás Ramírez ordenó continuar la secuencia, pero fue convocado a revisar por el VAR. Una vez sancionada la falta, quien se hizo cargo del remate fue Marcos Rojo, con pasado en el Xeneize. Y toda la previa a la ejecución y el festejo se convirtieron en parte del show.

Cannavo toca primero el balón. Inmediatamente, en su intento por disputarlo, Costa llega tarde y pisa de manera imprudente al defensor dentro del área. Desde su ubicación, el árbitro Ramírez no alcanza a percibir con claridad el contacto y permite la continuidad del juego. Sin embargo, el VAR revisa la acción mediante distintas cámaras, ángulos y velocidades, identifica una posible infracción omitida y lo invita correctamente a realizar una revisión en campo.

La dedicatoria del defensor, tras el abrazo con sus compañeros (FOTOBAIRES)

Ramírez comprueba que el jugador de Boca pisa imprudentemente a su adversario y modifica su decisión inicial, sancionando correctamente tiro penal a favor de Racing.

En primera instancia, fue Matko Miljevich quien tomó la pelota para patear la falta. Detrás, lo siguió Rojo, porque tenía otros planes. Tras un diálogo entre ellos, el balón pasó a manos del zaguero, de 36 años, quien tuvo una salida de Boca con varios chispazos. Fueron varios los futbolistas visitantes que intentaron hablarle para desconcentrarlo, incluido el arquero Álvaro Montero.

Rojo se mantuvo concentrado. Incluso, se quejó porque el punto del penal había sido adulterado con pisotones. Finalmente, el defensor abrió el pie y ajustó su remate junto el palo derecho del portero, que se arrojó al palo contrario. El ex jugador de la selección argentina festejó su conquista con efusividad: inició una corrida alocada con los brazos abiertos y terminó sepultado por la felicitación de sus compañeros.

En el palco del Cilindro, el gol de Rojo tampoco pasó inadvertido: allí estaba Rodrigo de Paul, campeón del mundo con Argentina y producto de la cantera albiceleste, quien vivió el clásico como espectador, junto a su pareja, la cantante Tini Stoessel. Y el volante del Inter Miami gritó con emoción la conquista, acompañado de sus hijos.

Surgido de Estudiantes, Rojo estuvo en Boca entre 2021 y 2025. Disputó 118 partidos y anotó nueve goles. Además, ganó tres títulos: una Copa Argentina, una Copa de la Liga y un certamen de Primera División.