El representante de Gianluca Prestianni, Gastón Fernández, profundizó el debate sobre los supuestos dichos discriminatorios del futbolista del Benfica hacia el brasileño Vinicius Jr. en el marco del duelo válido por los playoffs de la Champions League en el estadio da Luz. En sus redes sociales, el agente de 42 años compartió su visión de los hechos, afirmando que presenció el intercambio de palabras en el lugar de los hechos: “Partido de Champions, pulsaciones elevadas, Vinicius y un partido aparte con el público de Benfica. Una discusión donde Gianluca defiende a su equipo por la falta de respeto del jugador visitante contra su público… Estuve en la cancha y fue lo que vi”.
En su análisis, el ex futbolista de River y Estudiantes de La Plata, entre otros, subrayó la habitualidad con la que los futbolistas cubren su boca para dialogar en situaciones tensas: “Hay millones de imágenes donde los futbolistas se tapan la boca con camisetas o mismo con su propia mano para que no puedan leerse sus labios… De ahí a un hecho de racismo, me parece que puede haber muchas maneras de sacar ventaja”.
El ex futbolista, conocido como La Gata, pidió “ser justos y dejar el show a un lado”. Remarcó: “Solo Prestianni y Vinicius podrán saber lo que se dijeron”, delineando así una frontera nítida entre la especulación externa y los hechos verificables. Gastón Fernández insistió en la inocencia de Prestianni y en la dificultad de determinar la veracidad de las acusaciones en ausencia de pruebas, enfatizando el profesionalismo de su representado y solicitando que la resolución del asunto ocurra “sin show”.

La designación de un inspector de ética por parte de UEFA para esclarecer la denuncia de racismo presentada por Vinícius Júnior contra Gianluca Prestianni marca un nuevo episodio en la controversia surgida durante el partido entre Benfica y Real Madrid. La investigación se centrará en los “presuntos comportamientos discriminatorios” ocurridos en Lisboa ayer, mientras el organismo europeo anunció que publicará más detalles “a su debido tiempo”. El caso refleja la creciente sensibilidad y rigor institucional ante acciones discriminatorias dentro del fútbol internacional y mantiene al jugador argentino bajo el escrutinio público, aún sin pruebas concluyentes.
La postura de Prestianni adquirió relevancia en las últimas horas tras su mensaje: “Quiero aclarar que en ningún momento dirigí insultos racistas al jugador Vinícius Júnior. Lamentablemente malinterpretó lo que cree haber escuchado. Jamás fui racista con nadie y lamento las amenazas que recibí de jugadores del Real Madrid”, sostuvo el futbolista argentino, quien enfrenta una ola de señalamientos y amenazas luego del partido. Esta defensa se suma a la incertidumbre sobre lo que verdaderamente ocurrió en el campo.
Del otro lado, Vinícius Júnior, quien fue determinante en el triunfo del Real Madrid ante el Benfica, utilizó sus redes sociales para expresar su versión de lo acontecido y denunciar la falta de acción efectiva: “Los racistas son, ante todo, cobardes. Necesitan taparse la boca con la camiseta para demostrar lo débiles que son”, publicó. El delantero del equipo madrileño añadió: “Cuentan con la protección de otros que, teóricamente, tienen la obligación de castigarlos. El protocolo fue simple, mal ejecutado y no sirvió para nada. Nada de lo que pasó hoy es nuevo en mi vida ni en la de mi equipo. No me gusta aparecer en situaciones así, sobre todo después de una gran victoria y cuando los titulares deberían ser sobre el triunfo del Real Madrid, pero es necesario”.

La UEFA tomó la determinación de analizar el caso más allá de lo actuado durante el encuentro, al no haberse podido confirmar evidencia durante el partido. La continuidad de la pesquisa confirma la atención que el ente rector presta a las denuncias de discriminación y su compromiso con la transparencia en la resolución del caso. El caso enfrenta los testimonios de Vinícius Júnior y Prestianni sin que existan registros concluyentes sobre el contenido del intercambio, en un contexto donde la opinión pública y los organismos reguladores exigen respuestas claras. La implicancia de figuras de relevancia internacional y el peso institucional de la UEFA dotan a la causa de un alcance que trasciende a los clubes.
Tanto la decisión de UEFA como las manifestaciones de los protagonistas delinean un escenario en el que la claridad sobre lo ocurrido sigue siendo una incógnita, mientras las futuras comunicaciones del órgano disciplinario se aguardan con expectativa.
