“Jugaste un partidazo, muy bien”: la historia de la promesa de las Inferiores de River Plate que deslumbró a Messi

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Joaquín Amor junto a Lionel Messi (Instagram: @joaquin.amor_)

Joaquín Amor, la joya de Pilar que deslumbró a Lionel Messi en el patio de su casa y que tiene una cláusula de rescisión de 100 millones de dólares, debutó en la Reserva de River Plate durante la goleada 4 a 1 sobre Atlético Tucumán el pasado 18 de agosto. El delantero de 17 años ingresó a los 37 minutos del segundo tiempo en lugar de Santiago Meloni, en su primera convocatoria a la categoría que dirige Marcelo Escudero.

Amor es en la actualidad el goleador de la Sexta División de River, con 10 tantos en lo que va de 2026 y un total de 50 goles oficiales entre Novena, Octava, Séptima y Sexta. Llegó a esta convocatoria a Reserva tras disputar un torneo Sub-17 en China, donde también convirtió un gol en el triunfo 2 a 1 sobre Sporting de Lisboa.

El cruce con Messi en Miami, durante la consagración de River en la Messi Cup, quedó marcado como uno de los momentos más significativos para el delantero. En ese torneo convirtió dos goles, uno de ellos ante Barcelona, y tras un partido con el Chelsea se sacó su camiseta y se la regaló al astro argentino, con quien cruzó algunas palabras.

Joaquín Amor brilla en las inferiores de River (Instagram: @joaquin.amor_)

“Fue el momento más emocionante. Ellos estaban jugando contra el Chelsea y ese partido era importante porque había que ganar para poder seguir con posibilidades. Y en un momento dado, el técnico decide hacer cambios. Entonces, salen Felipe López y Joaquín Amor, que él jugaba en ese torneo con la número siete. Cuando se producen los cambios, ellos pasan por detrás del arco de la cancha que estaban jugando y pasan a metros de donde estaba sentado Lionel”, recordó Adrián Amor, padre de Joaquín, en diálogo con Infobae sobre ese momento.

“Los chicos pasan por el gazebo, lo saludan y cuando pasa Joaco se levanta y le dice: ‘Eh, siete, un partidazo jugaste. Muy bien’. Y a Joaquín se le pasó por la cabeza regalarle su camiseta. Y ahí se produce la foto y el encuentro y la charla, que quedará grabado en su mente, calculo que para toda su vida”, agregó.

Hijo de Adrián y de Ana, nacido el 23 de octubre de 2009, comenzó su camino hacia las divisiones inferiores de River cuando fue detectado por captadores del club durante un partido en el que jugaba de 9 y marcó dos goles. Surgido de De10 Football Club, un equipo de Pilar, le ofrecieron una prueba y quedó. El 27 de enero de 2026 firmó su primer contrato profesional junto a otros dos juveniles, Lautaro Pereyra e Ignacio Zaballa, con vínculo vigente hasta diciembre de 2028.

Pero todo eso tuvo un origen. Y fue en su club de Pilar, al que su padre eligió por su característica de formador y con la premisa de alejarlo de los sacrificios del fútbol profesional a temprana edad. Es decir, para que disfrute del deporte. “Estaban los veedores de River, arman un partido y empiezan a ver a los chicos en acción. Joaco juega un muy buen partido, hace dos goles, uno de ellos lo hace de zurda y lo risueño de esto fue que el muchacho que lo estaba mirando dice: ‘Che, qué lindo gol hizo el zurdito’. Y el técnico de Joaco, de D10, le dice: ‘¿Quién? ¿Joaco? No, Joaco es derecho’. Entonces, ahí vino la sorpresa porque dijo: ‘Eh, pero la pucha, si hizo ese gol pegándole así de zurda siendo derecho, qué bien, más destacado aún’“, recordó.

Su sueño es salir campeón con River (Instagram: @joaquin.amor_)

Amor y el balón fueron uno desde siempre. “Una vez estábamos mirando, me acuerdo, uno de los partidos del Mundial 2014. Él tenía cinco años. Yo le había comprado una camisetita; suelo hacerlo en cada Mundial a cada uno, a las tres chicas (Maira, Abril y Mercedes) y a Joaco. Y aparece él con la pelota y dijo: ‘Papá, yo quiero ser jugador de fútbol’. Bueno, todo lo demás fue una risa”.

Aun así, el camino no solo tiene rosas, también hay espinas. “Es muy demandante. Hay poca gente que sabe todo lo que el chico tiene que sacrificar y dejar a tan corta edad y todo el esfuerzo que tiene que hacer la familia en su totalidad, porque en un momento dado empieza a girar todo alrededor de esto. A tal punto, por ejemplo, en nuestro caso, hasta las vacaciones”.

Incluso, tuvo que cambiarse de escuela para poder continuar con los entrenamientos: “Nos habían permitido que a la tarde fuera a entrenar, pero después tenía que hacer doble esfuerzo para ponerse al día. Eso duró todo el año 2022, pero ya después no se pudo seguir de ese modo. Entonces, una de las primeras cosas y de las que más le costó fue dejar el colegio donde iba siempre él, el Santa María de Pilar. Ahí dejó amigos que hoy, gracias a Dios, siguen siéndolo”.

“Después comenzaron a venir las fiestas de 15. Era en lo mejor de la fiesta que yo lo pasaba a buscar, porque lamentablemente tenía que irse a dormir porque tenía que jugar el día sábado. La pasaba bien cuando la fiesta era el sábado, porque el domingo no jugaba y podía quedarse, que fueron las menos, porque también le tocó la transición entre Liga y AFA”, agregó.

“Durante mucho tiempo tuvimos que resignar nuestros fines de semana, porque él era citado para AFA los días sábados, pero iba al banco de suplente. La gran mayoría de esos partidos no entró, ni siquiera un minuto. Pero el día domingo jugaba en Liga y ahí sí ya tenía su lugar, era titular, se destacaba y podía satisfacer la necesidad de jugar. Entonces, él se entrenaba de lunes a viernes, el sábado era suplente de AFA y el domingo jugaba en Liga. Eso duró el primer semestre del 23. En el segundo semestre le dieron la posibilidad de jugar de titular en AFA. Su primer partido fue contra Unión de Santa Fe en el River Camp. Bueno, ahí anduvo muy bien, empezó a hacer goles y empezó a ganarse un lugar en AFA”, completó sobre los sacrificios.

El padre de Joaquín reveló que se toman recaudos para que el mundo futbolístico no se lo lleve puesto: “Todo esto le pasó en muy poco tiempo. Y desde el club le brindaron lo mejor: psicólogo deportivo, coach deportivo y nutricionista. Y él es muy disciplinado en los entrenamientos, quiere estar siempre mejor para cuando le toque. Aunque siempre con los pies sobre la tierra”.

“Su sueño en el fútbol es debutar en la Primera de River, jugar en el Monumental y salir campeón. También, como todo jugador, jugar en la Selección”, concluyó Adrián Amor, padre de Joaquín.