En el marco del 43º Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que se realizó bajo el lema “Nuevo Contexto Global: El Desafío de la Consolidación”, Jorge Macri afirmó que la relación con la administración de Javier Milei atraviesa un buen momento y se traduce en resultados concretos de gestión, aunque advirtió que la actividad económica en los grandes centros urbanos muestra señales de deterioro.
La recaudación de ingresos brutos de la Ciudad de Buenos Aires cerró mayo con una caída de aproximadamente el 10% respecto al mismo mes del año anterior, y el alcalde porteño puso ese dato sobre la mesa para trazar la diferencia entre el orden macroeconómico nacional y la realidad cotidiana de los porteños.
El abrazo entre Jorge Macri y Javier Milei en el Tedeum del 25 de Mayo fue el punto de partida de la conversación que el jefe de Gobierno porteño mantuvo con Infobae a las Nueve. “Las relaciones son buenas, como tienen que ser, tratando de trabajar y resolver problemas conjuntos”, dijo el funcionario de PRO; como evidencia de esa dinámica, el funcionario enumeró la coordinación con los ministerios de Infraestructura, Seguridad y Desarrollo Humano.

Uno de los avances que resaltó fue la resolución de la deuda de Coparticipación generada entre junio de 2025 y marzo de 2026. Al respecto, Macri aclaró que no se trató de la cancelación de la deuda histórica que el kirchnerismo acumuló con la Ciudad de Buenos Aires, sino de un monto más reciente. “Se canceló esa deuda”, confirmó.
Al ser consultado sobre la proyección electoral de esa buena sintonía, el alcalde fue deliberadamente cauto. “En la Argentina, un año es una eternidad”, señaló, y descartó hacer cálculos sobre acuerdos futuros. Su argumento fue que las chances de continuidad política dependen más de los resultados de gestión que de las negociaciones partidarias.
El tenor del análisis cambió al hablar de economía, cuando Macri planteó su diagnóstico más directo. Describió “dos realidades muy marcadas”: una macroeconomía ordenada, sin margen de discusión, y un consumo urbano bajo presión. La recaudación de ingresos brutos porteños cayó cerca del 10% en términos interanuales en mayo, tras una leve mejora en abril que no logró sostenerse. “Eso muestra que el consumo, la actividad económica en los grandes centros urbanos está tensa, está compleja”, afirmó.
A ese cuadro se sumó otro dato que el jefe de Gobierno incorporó al análisis: la demanda de salud pública en la Ciudad creció un 30% en dos años, lo que interpretó como una señal de una clase media que busca mayor cobertura estatal ante el deterioro del poder adquisitivo. “Hay una clase media buscando más Estado”, dijo, y advirtió que eso genera un estrés de ingresos para el gobierno porteño, más allá de que sus cuentas estén equilibradas.
En cuanto al documento que el PRO publicó recientemente —en el que el partido marcó la distancia entre la mejora de los grandes números y la vida cotidiana—, Jorge Macri rechazó la lectura de que el texto apunte a una falta de sensibilidad social del Ejecutivo. “El comunicado no habla de sensibilidad social, sino de la necesidad de un desarrollo parejo y generalizado”, aclaró, y reafirmó que los logros macroeconómicos de la administración libertaria son “innegables” y que los defienden.
El alcalde porteño dijo haber hablado del tema más con el ministro de Economía Luis Caputo que con el propio Milei, y reconoció que el Gobierno trabaja en medidas para ampliar el crédito y aliviar el endeudamiento de las familias. En esa línea, adelantó que el Banco Ciudad anunciará en los próximos días iniciativas orientadas a reducir esa carga financiera, que actúa como un freno al consumo.
Antes de retirarse para encabezar un acto de conmemoración de los bomberos caídos en cumplimiento del deber, Macri fue consultado sobre Patricia Bullrich y su reciente distanciamiento de una decisión del Ejecutivo vinculada al ascenso de la jueza Micheli. “No lo sé. No hablo con ella habitualmente”, evadió antes de señalar que “es una pregunta para hacerle a ella”.
