
La serie de traspiés de la semana pasada y la inminencia del debate de la ley de reforma política provocaron un giro brusco en la relación el oficialismo con las provincias. No sólo Diego Santilli aceleró los viajes al interior, sino que se sumó a Luis Caputo a una de esas recorridas, y ahora les prometieron a algunos gobernadores redactar en forma conjunta una iniciativa nacional con impacto en la economía.
Tras el desguace que sufrió la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado y en medio de las dificultades para reunir voluntades para suspender la PASO -algo que consideran imprescindible para mejorar las chances de reelección de Milei– el Gobierno decidió mostrarse más dialoguista que nunca y hasta intenta co-escribir iniciativas económicas.
En los despachos más cercanos a Karina Milei, de todas formas, piden no generalizar esta tendencia. Pero este grado de predisposición es algo que hubiera resultado impensado en otro momento del oficialismo para el Ministerio de Economía, que pasó de no atender a los gobernadores y dejar que pusieran la cara a los reclamos los jefes de Gabinete (fuera Nicolás Posse o Guillermo Francos) a viajar en persona esta semana al interior. Caputo estuvo ayer en Catamarca con Santilli, y el ala política habilitó a que los mandatarios, en persona o a través de sus delegados técnicos, discutan el detalle de la ley de zonas cálidas, que creará una especie de “semáforo” de tarifas, por zona geográfica, según la temperatura.
De hecho, se espera que algunos gobernadores, en calidad de representantes de todo el bloque de los norteños, viajen a Buenos Aires la semana que viene para reunirse con autoridades nacionales.
Como vienen de ver al jefe de Gainete en Posadas, durante la cumbre del lunes pasado, en el Gobierno deslizan que podrían ser recibidos directamente por la Secretaría de Energía que conduce María Tettamanti. En Economía no lo confirmaron, aún.
En el proyecto de zonas cálidaa no están cerrado de qué manera se dividirán exactamente los sectores según su nivel de calidez, ni cómo funcionará el sistema de subsidios de acuerdo al consumo. “Chaco, Santiago del Estero y Corrientes son zonas súper cálidas: van a tener un esquema propio”, dijo un funcionario nacional adentrado en los diálogos. “No va a haber tarifa plana, se va a ver”, agregó.

En la Casa Rosada piden no ilusionarse: este tipo de dinámica de coautoriía no necesariamente llegará para quedarse ni se aplicará a todos los temas. Pero el viraje, aunque sea puntual, es una forma de admitir que no en todos los casos funciona la dinámica de unilateralidad del poder central con que se elaboran las normas, en especial las que afectan a las provincias. En gran parte porque a la postre generan demoras y rispideces evitables en el Congreso.
El objetivo es generar puentes, la tarea que le encomendaron a Diego Santilli, que tiene que cumplir si quiere que lo habiliten para lograr ser el candidato de Milei para gobernar la Provincia de Buenos Aires.
“Los gobernadores lo ven a Diego como interlocutor válido. Entre (Federico) Sturzenegger y las locuras, aparece un tipo que está con los pies en la tierra, que sabe que no puede dar todo y que es un gobierno fiscalista, pero que escucha y trata de resolver”, dijeron en el Gobierno.
El ministro de Desregulación fue el gran chivo expiatorio de los errores no forzados del Gobierno y varios días después de sus tropiezos el ala política aún intentaban mostrar que la aspiración oficial para el vínculo con los aliados y los mandatarios provinciales es distinta de la que plantea el “Coloso” de Milei.
Los gobernadores norteños se quedaron con el compromiso de que en la Capital escucharán sus sugerencias, aunque afecten el plan económico. Y en Balcarce 50 buscan diferenciarse de dinámicas consideran del pasado: “No vamos a decir y hacer cualquier cosa, la idea es que después la reglamentación salga bien”, fue el mensaje que le llevaron a los caciques norteños, de quienes, después, esperan respaldo para las iniciativas que más le importan a Milei.
