
Ruud Gullit, uno de los grandes nombres del fútbol europeo y figura histórica de los Países Bajos, decidió tomar distancia del deporte que lo vio brillar. A los 63 años, el ex futbolista y entrenador expresó públicamente su frustración con el rumbo actual del fútbol y afirmó haber dejado de ver partidos porque, en sus palabras, “el fútbol se volvió absolutamente horrible”.
La declaración del ex volante ofensivo que brilló en su selección y en el Milan, pronunciada durante su participación en el programa Rondo de Ziggo Sport, suma una voz autorizada y crítica al debate sobre la transformación del juego en las últimas décadas.
Durante la transmisión, Gullit puso en primer plano la ausencia de creatividad y el auge de la táctica por sobre el talento individual en las ligas más competitivas. El neerlandés lamentó que “todos los jugadores están en excelente forma, pero tenemos hambre de jugadores como Lamine Yamal, que pueden superar a sus oponentes”.
Gullit mencionó el reciente enfrentamiento entre Arsenal y Chelsea por la Premier League, como ejemplo de un espectáculo que, a su juicio, perdió el atractivo que lo hizo apasionante. “He decidido dejar de ver fútbol. Ya no disfruto nuestro deporte. Vi el partido del Arsenal y Chelsea… qué partido tan malo”, aseguró.
La crítica de Gullit va más allá de la nostalgia personal. El ganador del Balón de Oro en 1987 advirtió sobre un fenómeno que observa con preocupación: el progresivo reemplazo de la creatividad por la homogeneización de los sistemas de juego. “Echo de menos la diversión, y eso es lo que me da pena del fútbol. A menudo veo partidos porque tengo que hacerlo”, expresó Gullit,

El neerlandés expuso que actualmente predomina la obediencia táctica y que los futbolistas actúan “como si todo estuviera controlado por una computadora”. Para él, el fútbol se convirtió en una extensión de “es como jugar al Stratego (juego de mesa). Se fuerzan córners y laterales, veo alcanzapelotas listos para darles toallas a los jugadores”.
Durante la entrevista, Gullit fue enfático al señalar: “Necesitamos desesperadamente jugadores que puedan superar a alguien”. A su juicio, el fútbol moderno relega a quienes poseen el arte del regate y la personalidad suficiente para enfrentar a los defensores rivales. “El fútbol se volvió absolutamente horrible. Espero que ese no sea el camino que estamos tomando”, sentenció.
El neerlandés también lamentó el vacío de figuras que arriesguen en el uno contra uno. “¿Dónde están los jugadores que gambetean? ¿Dónde están los jugadores con agallas? Lo único que hacen es dar pases, pases, pases. Me da asco”, manifestó.
Gullit (nacido en Rudi Dil el 1 de septiembre de 1962 en Ámsterdam) desarrolló una de las trayectorias más destacadas del fútbol europeo en los años ’80 y principios de los ’90. Se desempeñó como mediapunta en clubes como Feyenoord Róterdam, PSV Eindhoven, AC Milan y Chelsea. En 1987 recibió el Balón de Oro y fue distinguido con el Premio World Soccer al mejor jugador del mundo en dos ocasiones consecutivas. Con Países Bajos, logró el mayor éxito internacional con la conquista de la Eurocopa 1988. Con el Milan dirigido por Arrigo Sacchi, fue bicampeón de Europa y de la Copa Intercontinental en 1989 y 1990. En su última etapa profesional ejerció doble función como jugador y entrenador en el Chelsea, antes de iniciar formalmente su carrera como DT.
