
El Arsenal vivió una montaña rusa de emociones en las últimas semanas. En abril el Manchester City había dado el golpe y le arrebató la punta de la Premier League al vencerlo. En el mes de mayo consiguieron cinco victorias de forma consecutiva, clasificaron a la final de la Champions League y aprovecharon los dos traspiés de sus rivales para ganar la liga después de 22 años. Si bien se desató la locura en la capital inglesa, aún restaba la gran final ante el PSG en busca de la primera conquista europea.
Apenas unos días después de ganar la liga viajaron a Budapest y enfrentaron a los campeones defensores, quizás el mejor equipo del continente. Si bien el encuentro terminó en derrota, las sensaciones que quedaron en el plantel, cuerpo técnico y fanáticos son de una temporada histórica y que fue muy valorada por Mikel Arteta. “Eso no quita el orgullo que siento por mis jugadores, por la temporada que hemos hecho”, enfatizó en la rueda de prensa post final.
Para ponerlo en números, el equipo inglés disputó 15 partidos, ganó 11 partidos, empató 4 y no perdió ninguno, siendo el primer registro de un equipo que fue subcampeón sin derrotas. En cuanto al goleo, apenas encajó 7 goles y convirtió 30, además de un récord que es poco habitual en este tipo de competiciones: ganar siete encuentros de forma consecutiva por dos o más goles de diferencia.
Un desfile histórico y ventas récord de camisetas
A pesar de la derrota, el hincha del Arsenal se hizo sentir y desplegó uno de los desfiles más convocantes de la historia de la ciudad. Según la Policía Metropolitana de Londres, se congregaron alrededor de 1.500.000 fanáticos en las calles del norte de la ciudad no solo para recibir al plantel, sino también para celebrar la obtención de la Premier League. El apoyo fue masivo y los jugadores lo sintieron: “Un día que no voy a olvidar”, escribió Gabriel Magalhães en sus redes sociales.
Sin embargo, el zaguero brasilero fue quien falló el último penal y definió el título para el Paris Saint Germain. Su partido fue magistral, completó 120 minutos sin errores y pidió patear el quinto lanzamiento a Mikel Arteta: “Nos habíamos preparado para ese momento”, aseveró en rueda de prensa. Al observar que la pelota se fue por encima del travesaño, el defensor puso sus brazos en la cadera y miró el suelo, totalmente desconsolado por haber perdido la oportunidad de mantener con vida al Arsenal.
Los fanáticos, lejos de enojarse y crucificar al paulista, tuvieron un enorme gesto que pocas veces se ve en el fútbol de élite. Gunnerblog, quien cubre al equipo para The Athletic, reveló que la venta de camisetas con su nombre se dispararon por los aires: las adquisiciones subieron un 350% en comparación con los días previos al partido decisivo. Incluso, se transformó en el nombre más buscado, superando ampliamente a cualquier otro jugador del club en ventas de indumentaria oficial.
En cierto momento, la prenda con su dorsal duplicó las ventas de cualquier otra camiseta disponible. Esta reacción inesperada por parte de la hinchada reveló el respaldo popular hacia el futbolista, pese al desenlace adverso en la final. Este gesto fue interpretado como muestra de apoyo al difícil momento que atravesó y en forma de agradecimiento por su sobresaliente rendimiento en la temporada 2025/26.
Los desafíos que enfrentará el Arsenal en la siguiente temporada
Luego de una temporada vertiginosa, los londinenses enfrentarán el desafío de sostener y superar las metas alcanzadas. Después de ganar la Premier League, cortando una sequía de 22 años, defenderán el título en una liga que cambiará mucho en el resto de los equipos. Ya sin la presión de los tres subcampeonatos consecutivos, los planes se centrarán en ganar la Champions League, uno de los títulos que faltan en sus vitrinas.
Si bien aún no se confirmaron salidas, nombres como Gabriel Martinelli y Leandro Trossard están en duda. Bajo este panorama, el club buscará cerrar la contratación de Morgan Rogers, figura que viene de ser campeón de la Europa League con el Aston Villa. Según The Telegraph, el británico estaría cerca y su valor rondaría los 80 millones de libras (Más de USD 107 millones).
