El antes y el después de los héroes de la selección argentina en México 86, a 40 años de la gesta

2

Un Diego Maradona descollante y un plantel de jugadores que supieron defender como pocos a la Selección llevaron a la Argentina a la cima en el Mundial de México 1986, una conquista que el país necesitaba tanto dentro como fuera de las canchas. El equipo dirigido por Carlos Salvador Bilardo levantó la segunda Copa del Mundo de su historia el 29 de junio de ese año, con un 3-2 ante Alemania Federal en el estadio Azteca de la Ciudad de México, en una final que quedó grabada en la memoria colectiva de generaciones.

El contexto que rodeó ese título lo hacía aún más urgente. Tres años después del fin de la dictadura militar y con las heridas de la Guerra de Malvinas todavía abiertas, la sociedad argentina encontró en ese equipo una válvula de alivio colectivo.

Una imagen icónica: Maradona marcado por Reyna en Perú-Argentina, durante las Eliminatorias para el Mundial 86

El proceso que casi no llega

El camino hacia México estuvo lejos de ser una marcha triunfal. La Selección estuvo a ocho minutos de no clasificarse al Mundial durante las Eliminatorias, donde compartió el Grupo 1 con Venezuela, Colombia y Perú. Fue el empate 2-2 ante los peruanos —con un gol de Ricardo Tigre Gareca que salvó a Bilardo de la eliminación— el que le dio el pase al torneo. Un arranque angustioso que alimentó las críticas contra el entrenador, formado en la escuela de Osvaldo Zubeldía y acostumbrado a priorizar el resultado por encima de la estética, aunque sin desdeñarla.

Bilardo llegó al cargo después de ganar el Metropolitano de 1982 con Estudiantes de La Plata, con el respaldo incondicional de Julio Humberto Grondona, quien lo defendió incluso ante presiones externas que pedían su cabeza. El periodismo, todavía con los ojos puestos en el fútbol de César Luis Menotti, le exigía una elegancia que él nunca prometió. Lo que sí prometió fue un grupo sólido, y lo construyó.

La exquisita definición de Maradona frente a Italia en la fase de grupos del Mundial

La fase de grupos: Maradona empieza a despertar

Diego Armando Maradona llegó a México con deudas pendientes con la Selección. Había quedado al margen del plantel campeón de 1978 y se había ido del Mundial de España 1982 con una expulsión en el último partido ante Brasil. En Napoli comenzaba a mostrar su mejor versión, pero el escenario mundialista era otra cosa.

El debut ante Corea del Sur en el estadio Olímpico del Distrito Federal terminó 3-1. Jorge Valdano abrió el marcador, Oscar Ruggeri amplió con un cabezazo y el propio Valdano sentenció en el complemento. Maradona prometía, aunque los coreanos le dejaron varios moretones en el intento de frenarlo.

Ante Italia, vigente campeón del mundo, el equipo mostró otra cara. Los europeos se pusieron en ventaja con un penal de Alessandro Altobelli, pero Maradona respondió con una definición casi sin ángulo que dejó sin opciones al arquero Giovanni Galli. El partido terminó 1-1 en Puebla y en ese encuentro se ganaron un lugar dos piezas que serían fundamentales: Héctor Enrique y Julio Olarticoechea.

El cierre de la fase de grupos llegó ante Bulgaria, otra vez en el Olímpico. Valdano puso el 1-0 a los tres minutos y Jorge Burruchaga selló el 2-0 con un cabezazo a falta de 15 minutos para el final. Argentina terminó como el mejor del Grupo A.

El inolvidable gol de Maradona a los ingleses

El camino hacia la final

En octavos, Uruguay fue el rival. Ante más de 26.000 espectadores en Puebla, Pedro Pasculli convirtió el único gol del partido tras un mal despeje de la defensa charrúa. El 1-0 fue sufrido: a Maradona le anularon un tanto por una falta inexistente y el equipo terminó aguantando la presión de un adversario que, como siempre, jugó al límite.

Cuartos de final deparó el partido más cargado de historia de todo el torneo. Inglaterra no era solo un rival futbolístico. El recuerdo de Malvinas sobrevolaba el estadio Azteca, ante 115.000 espectadores, y la sed de revancha por la expulsión de Antonio Rattín en el Mundial de 1966 añadía una capa más de tensión a un duelo que ya tenía todo para ser irrepetible.

Maradona convirtió los dos goles más famosos de la historia del fútbol mundial en el mismo partido. El primero, con la mano izquierda, que el árbitro tunecino Ali Bennaceur validó ante la desesperación del arquero Peter Shilton. El segundo, cuatro minutos después, tras recorrer más de 50 metros con el balón y dejar en el camino a cinco rivales: el llamado Gol del Siglo. Gary Lineker descontó para los ingleses y Olarticoechea salvó sobre la línea una pelota que pudo haber significado el empate. El partido terminó 2-1.

En semifinales, Bélgica fue un trámite comparado con lo anterior. Maradona volvió a convertir dos goles con definiciones de potencia pura y Argentina llegó a la final con la sensación de que el título ya tenía dueño.

Diego tocando la gloria, campeón en México 86

La final del Azteca

El 29 de junio de 1986, Bilardo alineó a Nery Pumpido; José Luis Cuciuffo, José Luis Brown, Ruggeri; Ricardo Giusti, Enrique, Sergio Batista, Olarticoechea; Burruchaga; Maradona y Valdano. No fue el partido más brillante del equipo, pero sí el que más exigió.

Brown abrió el marcador de cabeza y Valdano amplió para poner el 2-0. Todo parecía encaminado hasta que Alemania Federal reaccionó con goles de Karl-Heinz Rummenigge y Rudi Völler para empatar el partido. La angustia duró poco: Burruchaga recibió un pase de Maradona en profundidad, corrió sin que nadie lo alcanzara y venció al arquero Harald Schumacher para poner el 3-2 definitivo.

Argentina era campeón del mundo por segunda vez. El grupo que había sido cuestionado durante años, que estuvo a ocho minutos de no clasificarse y que cargó con las críticas a su entrenador durante todo el proceso, callaba bocas de la manera más contundente posible. Maradona terminó el torneo como el jugador más determinante que una selección haya tenido en la historia de los mundiales, con cinco goles y cinco asistencias en siete partidos.

En este 2026 se cumplen 40 años de la gesta. Ya no están Maradona, el Tata Brown y Cuciuffo, pero el plantel mantiene esa cohesión en el grupo de WhatsApp, en las visitar a Bilardo y en las reuniones periódicas. Antes o después, en sus 20/30 o contando ya seis décadas de vida, los héroes siguen siendo esa familia que el Doctor formó para dejar una huella en la eternidad.

Carlos Bilardo y Diego Maradona, artífices de la consagración en México (Foto: David Cannon/Allsport)

El plantel campeón del mundo

Arqueros

15. Luis Islas (Estudiantes)

18. Nery Pumpido (River)

22. Héctor Zelada (América – México)

Defensores

5. José Luis Brown (Deportivo Español)

6. Daniel Passarella (Fiorentina – Italia)

8. Néstor Clausen (Independiente)

9. José Luis Cuciuffo (Vélez)

13. Oscar Garré (Ferro)

19. Oscar Ruggeri (River)

Mediocampistas

2. Sergio Batista (Argentinos)

3. Ricardo Bochini (Independiente)

7. Jorge Burruchaga (Nantes – Francia)

10. Diego Maradona (Napoli – Italia)

12. Héctor Enrique (River)

14. Ricardo Giusti (Independiente)

16. Julio Olarticoechea (Boca)

20. Carlos Daniel Tapia (Boca)

21. Marcelo Trobbiani (Millonarios – Colombia)

Delanteros

1. Sergio Almirón (Newell’s)

4. Claudio Borghi (Argentinos)

11. Jorge Valdano (Real Madrid – España)

17. Pedro Pasculli (Lecce – Italia)