
En medio de los reclamos de prestadores y médicos de cabecera del PAMI por la demora en los pagos, en las últimas horas, se conocieron dos novedades: en primer lugar, el titular de la obra social de jubilados y pensionados, Esteban Leguízamo, afirmó: “Los vencimientos de deuda que teníamos con los prestadores al 31 de marzo están regularizados. Los vencimientos de abril los estamos pagando en este momento”. Por otro lado, los controles que realiza el organismo revelaron nuevas irregularidades en las prestaciones de algunos servicios.
Veteranos de guerra
Uno de los nuevos casos de “desvío” fue identificado en el “módulo de Veteranos de Guerra” durante las auditorías. En los últimos 90 días, fueron validadas 4.409 órdenes médicas para Veteranos de Guerra, emitidas a afiliados que no poseen este beneficio. Este desvío implicó para el Instituto pérdidas por un total de $102.803.877 “por prestaciones que no corresponden”.
Por este hecho, están bajo investigación “más de 400 médicos de cabecera, lo que equivale al 5,6% de la nómina”, según describen los funcionarios de La Libertad Avanza.
No fue el único hecho irregular detectado en el PAMI. Hay registros de profesionales de la salud que declaran atender en un consultorio a la mañana y, una hora después de terminar el servicio, registran en los documentos que presentan a la obra social la atención de jubilados que forman parte de su cápita en otro establecimiento ubicado a 240 kilómetros, un hecho materialmente imposible.

Para las autoridades de la mayor obra social del país, la unificación del nomenclador “Nomenclador de Médicos de Cabecera unificado y actualizado” es clave para fiscalizar los datos de cada uno de los especialistas. Las bases de este sistema fueron aprobadas mediante la Resolución 1107/2026, publicada en el Boletín Oficial.
La normativa entró en vigencia el 9 de abril y fue rechazado por prestadores. Principalmente, introduce cambios al Nomenclador Común y al modelo de médicos de cabecera, con tres ejes centrales:
Unificación del nomenclador
Esto significa:
• integrar en un solo esquema las prácticas;
• eliminar la dispersión normativa previa;
• ordenar códigos y prestaciones.
Modificaciones concretas al nomenclador
La Resolución 1107 introduce cambios específicos en la forma en que se organizan y se pagan las prestaciones médicas dentro del PAMI. En primer lugar, establece un reordenamiento integral de las prácticas, lo que implica revisar, actualizar y depurar el listado de prestaciones vigentes.
En ese proceso, se eliminan ciertos códigos que correspondían a prácticas individuales, como algunas consultas de control o prestaciones específicas (por ejemplo, pediátricas), que dejan de facturarse de manera separada. En lugar de eso, pasan a estar incluidas dentro de la cápita, es decir, el pago fijo mensual que recibe el médico por cada afiliado a su cargo.
Cambio en el modelo de pago
Se mantiene un sistema mixto, pero con actualizaciones importantes:
- Aumento del valor de la cápita (pago fijo por paciente).
- Reducción/eliminación de pagos variables por prácticas. Algunas prácticas siguen pagándose aparte, como las atenciones domiciliarias.
De esta manera, la resolución reduce el peso de los procedimientos individuales y refuerza el modelo capitado. También se elimina el incentivo económico para formación de posgrado de médicos.

“Unificar el nomenclador nos va a permitir también controlar mejor el accionar del médico y la prestación efectivamente realizada”, explicaron desde el PAMI a este medio.
Desde la obra social de jubilados y pensionados, remarcaron que el foco actual de la administración está puesto “en ordenar, regularizar y dar previsibilidad”. Sobre este punto, Esteban Leguízamo aclaró que “esta gestión audita” y esto “fortalece la administración de una institución que prioriza la atención a más de 5 millones de afiliados en todo el país”.
Las nuevas auditorías realizadas por el PAMI en áreas sensibles como cardiología y gastroenterología ya habían encendido las alarmas dentro del sistema de salud de los jubilados. Los relevamientos internos, a los que Infobae tuvo acceso exclusivo, detectaron volúmenes de prestaciones médicas imposibles de justificar, incompatibles con cualquier jornada laboral razonable y con la infraestructura declarada por los prestadores.

Uno de los casos más llamativos se registró en el área de gastroenterología: un prestador que cuenta con solo dos quirófanos declaró haber realizado 283 prácticas en 95 pacientes en apenas cinco horas, un número que, según los auditores, excede de manera evidente la capacidad operativa del establecimiento.
En una entrevista con Infobae en Vivo, el titular del instituto remarcó que la gestión actual revitalizó la auditoría interna, un área que, según él, permaneció inactiva durante años. Este control apunta a identificar desvíos y verificar que los pagos correspondan a prestaciones efectivamente realizadas. “Soy responsable del fondo del instituto, que proviene de los impuestos que pagan los ciudadanos, lo tengo que cuidar. Corresponde que se audite”, dijo y adelantó que “se va a regularizar el pago”.
Las nuevas irregularidades detectadas se suman a denuncias ya presentadas por las máximas autoridades del organismo, que incluyen fraude, sobrefacturación y recetas truchas, y que derivaron en una batería de controles más estrictos, sumarios administrativos, sanciones y denuncias penales por maniobras millonarias.
