Pablo Mouche reveló que durante su infancia fue hincha de River Plate, aunque una situación familiar definió su identificación con Boca Juniors. El exdelantero también recordó sus goles más celebrados con el club de la Ribera y relató un episodio que terminó con su expulsión tras un partido ante Independiente.
El exfutbolista contó en el ciclo Líbero Vs de TyC Sports que su fanatismo por Boca nació a partir de la relación de su padre con su padrino. Mouche sobre su afinidad infantil explicó: “De chiquito chiquito, de River. Por mi padrino. Mi papá no se llevaba muy bien con él”. Además relató: “Mi viejo aprovechó una situación de que mi padrino se fue a vivir a Estados Unidos y no se despidió. Fanático de Boca, me dijo ‘¿ves? eso hace un hincha de River’”, recordó el comentario que escuchó en aquel momento que terminó de definir su adhesión al Xeneize.
La identificación con Boca se consolidó cuando llegó al club en 2005 procedente de las divisiones inferiores de Estudiantes de Buenos Aires. Su etapa en el equipo xeneize se extendió hasta mediados de 2012, incluyó más de un centenar de partidos oficiales, tres títulos y momentos de alta tensión dentro y fuera de la cancha. El atacante formó parte de los planteles campeones del Torneo Apertura 2008, el Torneo Apertura 2011 y la Copa Argentina 2012.
El exjugador también eligió la canción de Boca que más lo conmovía durante su etapa como futbolista. Mouche ubicó en lo más alto el canto que acompaña la salida de los jugadores al campo de juego. “Arrancar el túnel y que se vean las banderas así (gesto de ondeando) y se escucha ‘te alentaremos de corazón’. La gente saltando y empezás a sentirlo en las paredes. Era una locura”, aseguró.

La escena que describió remite a los partidos en La Bombonera, donde integró equipos que atravesaron torneos de alta exigencia. El delantero definió su ciclo en Boca como una “escuela” para su desarrollo profesional y personal. La competencia interna y la presión del entorno marcaron esa etapa de su carrera. Mouche debió disputar un lugar en un plantel que tenía obligaciones permanentes de pelear campeonatos locales y competencias internacionales.
Al recordar los mejores tantos que convirtió con Boca, Mouche eligió dos. El primero fue ante Fluminense, en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores 2012. Ese encuentro se jugó en La Bombonera y quedó entre los momentos que destacó de su paso por el club. El otro gol seleccionado ocurrió ante Independiente, en un duelo que derivó en un clima de tensión con el público local.
“Fue con el Independiente del Tolo Gallego, que iba primero o segundo, peleando el campeonato, y nosotros veníamos mal. No me estaba yendo bien, me recontra puteaban, me tiraban de todo, me escupieron toda la espalda en la entrada el calor. Entré a comerme la cancha”, recordó.
El exdelantero describió aquella acción: “Hago una terrible jugada por derecha, en la que empiezo a gambetear para adentro y la clavo en un ángulo en el primer palo. Ganamos ese partido e Independiente queda afuera del campeonato. Estuvimos retenidos en el vestuario como una hora más de lo que teníamos porque no podíamos salir”, dijo luego.

La celebración posterior profundizó el conflicto con los hinchas locales. Mouche explicó que respondió a las provocaciones del público: “La gente recontra loca afuera, esperándome. Me saqué la camiseta, me paré frente a la platea, les hice el Topo Gigio y gestos, de todo. Había uno que estaba en la manga y lo puteé, le grité el gol en la cara, me quería cagar a trompadas. Me expulsaron”, concluyó.
Después de salir de Boca, el atacante continuó su carrera en equipos del fútbol argentino como Arsenal de Sarandí, Lanús, Banfield, San Lorenzo, Barracas Central y Atlanta. También tuvo experiencias fuera del país. El recorrido internacional incluyó pasos por Kayserispor de Turquía, Palmeiras de Brasil, Estrella Roja de Belgrado, Olimpia de Paraguay, Colo-Colo de Chile y Sud América de Uruguay. Esa trayectoria le permitió competir en ligas con distintas exigencias deportivas y culturales.
Su última etapa como jugador fue en Atlanta, en la Primera Nacional. Tras rescindir su contrato en 2023, comenzó una transición fuera de la cancha. Mouche se incorporó luego como analista y panelista en medios deportivos.
