La conquista del primer título de Indian Wells por parte de Aryna Sabalenka, número uno del mundo, estuvo acompañada de una dedicatoria especial fuera de la pista. Al finalizar la final, la tenista declaró ante el público: “Gracias a mi prometido. Qué semana: dando la bienvenida a un cachorro, comprometiéndonos ahora ganando el título. Sin duda, recordaré este torneo toda mi vida”.
Sabalenka, de 27 años, enfocó parte de su discurso en su prometido, el brasileño Georgios Frangulis. La relación entre la deportista y el empresario se hizo pública en 2024. El sudamericano, de 37 años y dedicado al sector alimenticio en Brasil, ha estado presente en la mayoría de los torneos recientes de la tenista. “Tú y yo, para siempre”, escribió la campeona en sus redes sociales para anunciar el compromiso, acompañando las imágenes del momento junto a su pareja.
Durante Indian Wells, Sabalenka mostró su anillo -que supo llamar la atención de Novak Djokovic– tras cada triunfo. Y lo repitió en la definición. “Finalmente puedo llamarte de otra manera…PROMETIDO”, escribió en sus redes. La dedicatoria tras la final fue el cierre de una semana significativa a nivel personal y profesional para la bielorrusa, que celebró también la llegada de un cachorro a la familia.
Impacto de la victoria de Sabalenka en Indian Wells
En la pista, el título supuso su primer trofeo en Indian Wells y un cambio en la dinámica de su rivalidad con Elena Rybakina, su oponente en el certamen. Sabalenka remontó un marcador adverso y, tras 2 horas 31 minutos de juego, se impuso con parciales de 3-6, 6-3, 7-6(6).
El trofeo no solo consolida su liderazgo mundial, sino que representa el título número 23 de su carrera. En ediciones previas, la bielorrusa había perdido la final de Indian Wells en 2023 frente a Rybakina y tampoco logró el campeonato en 2025, lo que profundizó la rivalidad entre ambas, según el citado medio.
Para Sabalenka, Indian Wells significa la convergencia de dos caminos: un nuevo logro deportivo y el inicio de una etapa personal junto a su pareja. Tras lograr la victoria, exclamó: “Por fin”, reflejando el alivio profesional y la dimensión íntima de este logro.
La final vivió uno de sus momentos más críticos durante el tie-break del tercer set, cuando Rybakina dispuso de una bola de campeonato. Pese a la presión, la tenista bielorrusa consiguió salvar el punto de partido y terminó calzándose la corona.
El día de la final en California marcó la unión de la celebración deportiva con la felicidad personal de la número uno del mundo. Para Sabalenka, este título en Indian Wells y la dedicatoria pública construyen un recuerdo imborrable de su carrera y su vida privada.
Y el festejo íntimo prometió que será austero. En conferencia de prensa, advirtió que constará de “un par de Martinis y un Five Guys -cadena de cómidas rápidas- para llevar”.
