Alexander Zverev conquistó el US Open 2026 y sumó el segundo título de Grand Slam de su carrera en una temporada que ya había incluido su consagración en Roland Garros. El alemán, número dos del ranking ATP, venció al estadounidense Ben Shelton, noveno del mundo, por 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2 tras más de tres horas y media de partido en Nueva York.
La definición puso frente a frente a dos jugadores que buscaban un resultado histórico por motivos distintos: Zverev pretendía coronarse por primera vez en el Abierto de Estados Unidos, mientras que Shelton aspiraba a terminar con la espera del público local. El triunfo del alemán también cerró una cuenta pendiente con el torneo, luego de la final que perdió en 2020 frente a Dominic Thiem pese a haber tenido una ventaja de dos sets.
El campeón construyó su victoria desde el primer parcial, cuando impuso condiciones con su saque y redujo las oportunidades de Shelton para tomar la iniciativa. El estadounidense intentó sostener el ritmo desde el fondo de la cancha, pero Zverev controló el desarrollo y se quedó con el set inicial por 6-3, una diferencia que reflejó su autoridad en los momentos decisivos.
El segundo capítulo ofreció una disputa más equilibrada, con Shelton dispuesto a elevar la intensidad y a presionar al alemán en los intercambios. Aunque el local logró llevar el parcial al desempate, Zverev mantuvo la serenidad y mostró precisión cuando el margen de error se redujo. El resultado del tie-break le permitió estirar la diferencia y quedar a un set de levantar el trofeo.
La respuesta de Shelton llegó en el tercer parcial, cuando consiguió romper la regularidad que había exhibido su rival hasta ese momento. El estadounidense ganó por 7-5 y recuperó expectativas ante los espectadores, que buscaron empujar a su representante en un partido que había comenzado a inclinarse con fuerza hacia el lado de Zverev.
La reacción del tenista local no se prolongó en el cuarto set. Zverev quebró el saque de Shelton en el primer juego del parcial y recuperó el control que había perdido durante el tramo anterior, con una actuación sostenida que le permitió administrar la ventaja hasta el cierre y obtener por primera vez el título en el Arthur Ashe Stadium.
El desenlace tuvo una escena que recorrió las redes sociales: el alemán pareció no darse cuenta de inmediato que el encuentro había terminado. Su concentración era tal que solo reaccionó cuando escuchó la ovación del público, miró las pantallas del estadio y comprendió que había derrotado al tenista local y se había convertido en campeón del US Open.
El extenista argentino Juan Martín del Potro destacó esa situación durante la transmisión. “Impresionante la final que jugó desde el primer punto hasta el último; estaba tan concentrado que ni se dio cuenta de que ganó, estaba para seguir jugando… Hoy demostró ser un gran campeón”, expresó sobre la actuación de Zverev.
Antes de enfrentar a Shelton, el alemán superó a Lorenzo Sonego, Quentin Halys y Alejandro Tabilo en las primeras rondas del torneo. Más adelante, venció a Luciano Darderi en los octavos de final y a Botic van de Zandschulp para instalarse en las semifinales, instancia en la que derrotó a Karén Khachanov y aseguró su lugar en la definición.
La conquista representó una revancha personal para Zverev después de la frustración que había vivido seis años antes en la final neoyorquina. En aquella oportunidad, el alemán estuvo dos sets arriba frente a Thiem, pero no logró sostener la ventaja. Esta vez, luego de ceder el tercer parcial, respondió de inmediato y evitó que Shelton trasladara el impulso al tramo final.
“Estuve varios años sin ganar títulos de Grand Slam y este año gané dos en tres meses. Creo que Dios ha visto el dolor por el que he pasado; esto es una bendición”, sostuvo el segundo alemán campeón en Nueva York después de Boris Becker (1989). Sus palabras resumieron el significado de una temporada que modificó su lugar entre las principales figuras del circuito.
Antes de alzar el trofeo plateado, Zverev dedicó un mensaje a su madre, Irina Zvereva, extenista y una figura central en su formación deportiva. Frente a su padre y entrenador, Alexander Zverev Sr., el campeón recordó la decisión que tomó su madre tras recibir el diagnóstico de diabetes de su hijo cuando él todavía era un niño. Además, en medio del juego tuvo que detenerse a inyectarse insulina para poder continuar.
“Quiero agradecer a una persona más que en realidad nunca mira mis partidos, pero es la persona más importante en mi carrera y en mi vida en general”, expresó Zverev. “Cuando a tu hijo de cuatro años le diagnostican diabetes y los médicos en el consultorio te dicen que su vida y el deporte van a estar sumamente limitados, se necesita una madre muy fuerte para salir de ahí y decir: ‘Mi hijo será lo que él quiera ser. Si quiere ser tenista, será tenista; si quiere hacer otra cosa, la hará, pero esta enfermedad no nos va a definir’”, afirmó el alemán en la ceremonia de premiación, antes de celebrar el título con su equipo.
“Estoy feliz de que hayamos salido adelante y de estar logrando todo esto ahora mismo. Mi madre es la persona más importante y más fuerte que conozco, porque se necesita una mujer increíblemente fuerte para hacer lo que ella hizo. Gracias a ella también”, concluyó Zverev, quien alcanzó una marca que lo ubicó entre los pocos jugadores que ganaron sus dos primeros Grand Slam durante una misma temporada. Junto con Guillermo Vilas, Jimmy Connors y Jannik Sinner, forma parte del grupo de tenistas que lograron esa secuencia en la era profesional.
El presente también le abre una posibilidad en la pelea por la cima del ranking ATP. Zverev suma 9.690 puntos y se encuentra por detrás de Jannik Sinner, que tiene 11.500, aunque lidera la Carrera al Masters con 8.650 unidades frente a las 7.950 del italiano, quien se recupera de una lesión en la rodilla derecha.
