“Esto es más que patriotismo”: el análisis más curioso en un reconocido diario de Estados Unidos sobre la “locura” argentina en el Mundial

4

Argentina selló una de las gestas más impactantes de esta edición mundialista al vencer 3-2 a Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, tras revertir un 0-2 en los últimos once minutos. A raíz de eso, fueron muchos los medios internacionales que se hicieron eco del partido, siendo uno de ellos el diario estadounidense The New York Times.

En su extensa reflexión, titulada como “la locura argentina se está extendiendo en este Mundial de locos”, el periodista James Horncastle utilizó una particular referencia como disparador: la Ciudad de Buenos Aires tiene 222 psicólogos por cada 100 mil habitantes según un viejo estudio de la Organización Mundial de la Salud. Estados Unidos tiene 30.

“Cuando ves jugar a Argentina, entiendes por qué. Después de cada partido, necesitas hablar con alguien. Tienes que compartir lo que has vivido. ‘¿Me estoy volviendo loco? ¿Es esto normal? ¿Cómo lo afronto?’. En un momento estás por los suelos, abatido y deprimido; al siguiente, estás en el cielo, eufórico. La adrenalina. La dopamina. Es un psicodélico natural. No es de extrañar que los argentinos sigan a su selección a todas partes. Esto es más que patriotismo. Es una adicción. Todo el mundo te dice que no es sano. Sabes que deberías dejarlo. Pero nada te ha hecho sentir así antes y ansías volver a sentir esa sensación una y otra y otra vez», fue el puntapié inicial de su crónica.

El análisis de The New York Times se detuvo en la intensidad con la que los argentinos viven el fútbol. El encuentro, disputado en Atlanta, presentó un escenario adverso para Argentina. Egipto sorprendió con un gol de Ibrahim a los 15 minutos y amplió la diferencia por medio de Ziko, quien concretó un contraataque a los 67. El periodista subrayó que la sensación en el partido era que los campeones del mundo estaban “fuera de juego” y que se “avecinaba otra sorpresa”. Incluso las “probabilidades” de la empresa Opta respaldaban el pensamiento de que la Selección “necesitaba un milagro” para dar vuelta el partido: “El modelo de probabilidad de victoria de Opta daba a Argentina solo un 0,6 % de posibilidades de remontar”. Para Horncastle parecía ser el fin del ciclo del capitán rosarino al mando de la Scaloneta: “Se escribían réquiems para la carrera mundialista de Lionel Messi”.

El recuento de la secuencia de frustraciones remarcó este sentimiento: Lionel Messi falló un penal a los 21 minutos, y el arquero egipcio Mostafa Shobeir se erigió como figura al atajar varias situaciones claras. Para el analista norteamericano, el guardameta “parecía imbatible”. “Había sido uno de esos días para la Albiceleste. De esos en los que nada sale como uno quiere”, reflexionó. “Messi miró al cielo e hizo una mueca de dolor. Cuando Lautaro falló una ocasión que él mismo había creado en el primer palo, Messi se dejó caer, con el pecho sobre el césped. Abatido. Tras haber jugado 120 minutos hacía solo cuatro días, y haber superado por los pelos a Cabo Verde gracias a un gol en propia puerta, habría sido comprensible pensar que ya no les quedaban fuerzas”, fue su mirada.

Argentina se impuso a Egipto por 3-2 en Atlanta (Reuters)

La reacción del equipo dirigido por Lionel Scaloni llegó cuando la eliminación parecía inevitable. “Argentina está loca. Justo cuando crees que están eliminados, vuelven a meterse en la pelea”, señaló, evocando la capacidad de resistencia de la selección desde el Mundial de Qatar 2022 con el fresco recuerdo de aquellas series contra Países Bajos y Francia: «Todo eso puede volverte loco. Pero en medio de esta locura hay un genio”. El descuento llegó a los 79 minutos con un cabezazo de Cuti Romero tras centro de Messi, y el propio capitán igualó el marcador con un potente remate a los 82.

El periodista también utilizó un mensaje en X de la leyenda del fútbol americano Tom Brady, quien escribió: “Esto podría superar el 28-3″, como comparación del Super Bowl LI, cuando lideró a los Patriotas al título tras remontar una derrota récord en el tercer cuarto.

Las chances falladas hasta 15 minutos antes del final del tiempo regular del partido se transformaron en un repentino empate liderado por el crack de 39 años: “El destino del partido estaba sellado. Pero Messi, como todos los grandes, lo doblegó a su antojo”.

Con el partido empatado, Egipto tuvo una oportunidad clara que fue desbaratada por Leandro Paredes en un mano a mano tras una “entrada providencial”, lo que evitó el tercer tanto africano. Cuando el partido parecía encaminarse hacia la prórroga, Lautaro Martínez envió un centro que encontró a Enzo Fernández, quien marcó el 3-2 de cabeza a los 92 minutos.

Los “argentinos enloquecieron” y “Scaloni se tapó la cara, atónito” porque “lo había vuelto a conseguir”, plantearon en The New York Times antes de remarcar las propias declaraciones del entrenador en la conferencia posterior: “Me hice entrenador para tener estas emociones, las emociones que te da un partido de fútbol, que nos da a los argentinos, es inigualable. Volver a recrear esa emoción… Soy entrenador por esto”.

El análisis del periódico subrayó que este Mundial ha estado marcado por situaciones impredecibles y remontadas épicas, como la de Bélgica ante Senegal o la eliminación de Alemania a manos de Paraguay. Pero para The New York Times, Argentina “encarna” la esencia de esta “locura” futbolística: “La canalizan. La adoptan. Ahora todos los demás la están adoptando”.

“Puede que todos necesitemos descansar. ¿Dónde está el número de uno de esos terapeutas de Buenos Aires?“, concluyó con gracia su mirada.

Las lágrimas de Lionel Messi tras la victoria (Foto: Reuters/Amanda Perobelli)