El Mundial 2026 tendrá un carrusel de condimentos para Lionel Messi. El capitán de la selección argentina, con 38 años, jugará su sexta Copa del Mundo, logrando un nuevo récord en la historia del fútbol y además podría convertirse en el máximo goleador de todos los tiempos en la competencia si consigue convertir al menos cuatro tantos. Esa cifra le permitirá al rosarino superar a Miroslav Klose, el ex futbolista que representó a Alemania y que lidera el ranking, con 16 gritos.
El Bombardero, de 47 años, sigue vigente en el listado pese a que jugó su último Mundial en Brasil 2014, donde se consagró campeón con el seleccionado que dirigía Joachim Löw en el Maracaná tras la victoria 1-0 en el tiempo extra ante la Argentina de Alejandro Sabella. Esa tarde, mientras Klose festejaba, Messi miraba con tristeza la copa que cuatro años después levantaría en Qatar.
Nacido un 9 de junio de 1978 en la ciudad de Opole, al suroeste de Polonia y a unos 100 kilómetros de la capital Varsovia, Miroslav Klose emigró junto a su familia a los 8 años para escapar del régimen comunista y la crisis económica que atravesaba al país europeo. La familia se estableció en Alemania tras un breve paso por Francia y desarrolló su nueva vida en Blaubach. El pequeño creció alrededor de una familia de deportistas y los genes lo empujaron a encariñarse con la pelota. Su padre Jozef se había desempeñado como futbolista en la tercera división polaca con el Odra Opole y desarrolló también parte de su carrera en el Auxerre francés. En tanto que su madre, Barbara Jez, fue arquera de la selección nacional de handball y disputó 82 partidos internacionales.
Si bien el deseo propio era seguir los pasos de sus progenitores, Miroslav Klose primero debía cumplir con un mandato familiar: estudiar, aprender un oficio y luego ir por los sueños. Así fue como el máximo goleador en la historia de los Mundiales obtuvo el título de carpintero y ebanista. Trabajó tallando madera entre los 17 y 21 años antes de destacarse como futbolista en las divisiones juveniles del club de su pueblo. “Mis padres solo me permitieron perseguir mi sueño de ser futbolista si me sacaba el título de formación profesional”, contó en una entrevista con la FIFA.

El salto de calidad en el fútbol llegó cuando aún jugaba en la quinta división con FC 08 Homburg. Según publicó el sitio These Football Times, un ojeador de FC Kaiserslautern lo vio de manera fortuita en una visita poco habitual a esa comunidad aislada y después de probarlo en el equipo amateur del club, debutó en la Bundesliga en abril de 2000, con 22 años, y anotó 16 goles, dos menos del máximo artillero de la temporada. Su carrera fue en ascenso y en 2004 firmó un contrato de 6.2 millones de dólares con el Werder Bremen. Luego de jugar tres temporadas y marcar 63 goles (47 asistencias) en 132 partidos, el poderoso Bayern Múnich compró su pase. En Baviera, el “carpintero” siguió rompiendo redes y logró seis títulos en 150 encuentros, en los cuales aportó 53 goles. Su etapa culminó en Lazio, con 64 gritos en 171 cotejos y una Coppa Italia.
Los goles de Klose fueron claves para que le llegue la convocatoria a la selección de Alemania en 2001, aunque también fue tentado por Polonia. Jerzy Engel, por ese entonces técnico de la selección polaca, intentó convencerlo de representar a su país de origen, pero la respuesta del delantero fue tajante. “Tengo pasaporte alemán. Y si las cosas siguen así, tengo una oportunidad de jugar para Rudi Völler”, dijo, según citó These Football Times. Tardó solamente 15 minutos en marcar en su debut con el combinado germano, en un empate 1-1 ante Albania. Ese fue el primero de los 71 goles que anotó en 137 partidos con la Mannschaft.
Además de su enorme cantidad de goles, Klose obtuvo un reconocimiento especial al quedarse con el premio Fair Play (Juego Limpio) en la Bundesliga por una acción que destacó su caballerosidad deportiva. En 2005, durante un partido entre Werder Bremen y Arminia Bielefeld, el árbitro sancionó un penal por una supuesta infracción del arquero sobre él, pero luego se acercó para decirle al referí que no había sido falta, pero la decisión se mantuvo y decidió rematar afuera. Años después, en septiembre de 2012, ya en Lazio, el alemán admitió ante el árbitro que había marcado un gol con la mano en un partido ante Napoli; el tanto fue anulado y su equipo perdió 0-3. Tras su retiro, el goleador se convirtió en entrenador y comenzó su nueva carrera como técnico del equipo Sub 17 del Bayern Múnich y actualmente se encuentra comandando al FC Nürnberg en la segunda división alemana.

Los máximos goleadores en los Mundiales
- Miroslav Klose (Alemania) – 16 goles
- Ronaldo (Brasil) – 15 goles
- Ger Müller (Alemania) – 14 goles
- Just Fontaine (Francia) y Lionel Messi (Argentina) – 13 goles
- Pelé (Brasil) y Kylian Mbappé (Francia) – 12 goles
- Sandor Kocsis (Hungría) y Jürgen Klinsmann (Alemania) – 11 goles
- Thomas Müller (Alemania), Gabriel Batistuta (Argentina), Grzegorz Lato (Polonia), Helmut Rahn (Alemania), Gary Lineker (Inglaterra) y Teófilo Cubillas (Perú) – 10 goles
- Ademir (Brasil), Roberto Baggio (Italia), Eusebio (Portugal), Jairzinho (Brasil), Paolo Rossi (Italia), Uwe Seeler (Alemania), Karl-Heinz Rummenigge (Alemania), Vava (Brasil), Christian Vieri (Italia) y David Villa (España) – 9 goles.
