Cómo llegan los tenistas argentinos a Roland Garros y cuál será su posible recorrido

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Roland Garros espera a varios argentinos (Foto REUTERS/Stephanie Lecocq)

Roland Garros siempre ha sido el Norte de la brújula del tenis argentino, la meta a la cual llegar para cumplir un primer sueño: disputar el Abierto de Francia, el Mundial sobre polvo de ladrillo.

La afinidad de la superficie sobre la que crecen las ilusiones de quienes comienzan a empuñar una raqueta indica que ése es su destino final. Se puede conquistar cualquier reino, pero el más importante es el francés.

La preparación argentina se realiza en los torneos previos, en la gira que comienza en abril y culmina en la primavera de París. Allí los tenistas van midiendo sus posibilidades y ajustando sus recursos, para intentar llegar con su potencial al máximo disponible, tanto física, como tenística.

Francisco Cerúndolo (Foto REUTERS/Fabian Bimmer)

El primer reconocimiento de las presentaciones argentinas en estos tiempos se debe enfocar en la cantidad de veces en que han participado de estos torneos. La tentación es grande en una respuesta rápida, pero la realidad hasta puede sorprender a más de uno, De los actuales tenistas argentinos, quien más veces inscribió su nombre en el cuadro principal de Roland Garros es Francisco Cerúndolo y ésta será, recién, la sexta ocasión que recorra los pasillos internos del predio en Bois de Boulogne. En dos de ésas consiguió llegar a los octavos de final, la última en 2024.

El año pasado venía precedido de buenos resultados: segunda ronda en Montecarlo, octavos en el Masters 1000 de Roma y semifinales en el ATP 500 de Munich y el Masters 1000 de Madrid. Pero cuando le tocó salir a jugar en el Open francés, entre el mal humor, la cancha y el rival, el mayor de los Cerúndolo se despidió de París en el debut.

Este año el sorteo le puso en el camino a Botic van de Zandschulp, quien todavía no logró arrebatarle un set en ninguno de los tres encuentros en los que se enfrentaron, ni siquiera hace pocas semanas en Munich. Fran va por la parte alta del cuadro que domina Jannik Sinner y, en segunda ronda podría ser el anfitrión para la despedida de Gael Monfils (2-0 en los enfrentamientos previos), si es que no lo hace antes Hugo Gaston (1-1). El primer preclasificado que podría llegar a encontrarse sería el ruso Daniil Medvedev (1-0), pero ya buscando los octavos de final.

Con los antecedentes previos, Francisco siempre deja abierta la puerta a la ilusión.

Sebastián Baez (Foto REUTERS/Claudia Greco)

Lo de Sebastián Báez es un tema aparte. Sabido es que su fuerte pasa por los torneos sobre polvo de ladrillo, sin embargo, esta temporada comenzó muy bien sobre cemento, pero no pudo sostener lo hecho en la Gira Sudamericana 2025. Tampoco le ha ido bien en los torneos europeos, donde el año pasado llegó a la final de Bucarest y esta temporada no superó la segunda ronda en la mitad de sus presentaciones. Ahora, serán partidos a cinco sets y las dudas sobre su rendimiento pasan, nuevamente, por si ha vuelto a tener inconvenientes con su rodilla o no consigue levantar cabeza con su tenis.

Como antecedentes en el Abierto francés, Báez tampoco ha logrado ir más allá de una segunda ronda, una meta que, seguramente tendrá de cara a su quinta participación allí.

Este año tendrá un duelo de argentinos, su rival será Román Burruchaga, quien juega por segunda vez el Major francés. Román es el de menor experiencia en esta Gira de canchas lentas. Tuvo un arranque casi perfecto en Houston y un paso por las semifinales del challenger de Cagliari, pero no pudo ganar en los ATP de Europa.

Báez y Burruchaga se han enfrentado en dos ocasiones, ambas sobre polvo de ladrillo y ganadas en set corridos por Sebastián. Será la primera en territorio europeo y a cinco sets. El que avance a segunda ronda tendrá como rival, probablemente, al canadiense Félix Auger Aliassime, favorito ante el alemán Daniel Altmaier. Báez no ha podido ganarle a ninguno de los dos, mientras que Román sólo enfrentó, con victoria, al alemán.

Juan Manuel Cerúndolo

Siguiendo por la parte alta del draw, el más complicado es Juanma Cerúndolo, quien no viene jugado muchos partidos desde el inicio de la temporada de canchas lentas, salvo en la anteúltima semana, en la que disputó los cinco encuentros para conseguir el título del challenger 175 de Bordeaux. Por eso decidió bajarse del certamen de Ginebra, para llegar sin inconvenientes a Roland Garros. Tendrá un arranque muy jugable frente al británico Jacob Fearnley, 122° del mundo y sin grandes antecedentes sobre polvo, pero en la segunda ronda le aparecerá el N° 1 del mundo, Jannik Sinner. Poco para agregar, a excepción de que al francés Clement Tabur, llegado con un wildcard, se le conceda el milagro. Con lo cual habrá que cuidarse de él y de sus plegarias.

Francisco Comesaña también va por su segunda presentación en el Abierto francés y tratando de recuperar terreno en el escalafón, hoy fuera del Top 100. Si bien logró ingresar a los cuadros de los torneos grandes de la Gira europea, no tuvo triunfos que lo ayudaran a recordar el nivel con el que hasta fue convocado a integrar el equipo de Copa Davis. Su rival en el debut será el estadounidense Ethan Quinn quien, a pesar de sus 22 años y su puesto 49° en el ranking, luce como un rival con al que se puede vencer en esta superficie, como ya lo hiciera el Tiburón marplatense a comienzos de esta Gira, en la Qualy del M1000 de Montecarlo. En segunda ronda lo estará esperando el italo-argentino Luciano Darderi, a quien venció en los dos partidos en que se enfrentaron, o Sebastian Ofner.

Tomás Etcheverry (Foto REUTERS/Fabian Bimmer)

Por la parte baja de la llave aparece Tommy Etcheverry, quien ha sido el que más lejos llegó, de este grupo, en el segundo Grand Slam del año. En 2023 tuvo muy buenas actuaciones que lo llevaron hasta los cuartos de final del certamen y, al año siguiente, Casper Ruud le cortó el paso en tercera ronda. A pesar de esos antecedentes, la temporada pasada deambuló en la nebulosa de su juego, su entrenador y la raqueta, lo que terminó dejándolo afuera en primera ronda, frente a Stefanos Tsitsipas. Este año regresa con aquel equipo con el que consiguió los mejores resultados y que lo devolvió a su mejor ranking. Abrirá frente a un peligroso rival, como el portugués Nuno Borges, a quien no le ha podido ganar en ninguna de las dos veces en que se enfrentaron. En caso de avanzar a segunda ronda, su rival saldrá del match entre Miomir Kecmanovic, a quien le ganó las últimas tres de las cuatro veces que se enfrentaron, y el húngaro Fabian Marozsan, con quien nunca compitieron. Los preclasificados que podrían aparecerle en el camino a partir de la tercera ronda serían Andrey Rublev, Mensik o De Miñaur y, en cuartos de final, el ganador de Ruud, Paul, Fonseca y Djokovic. Así son los Grand Slam.

Thiago Tirante arrancó muy bien jugando en polvo de ladrillo, llegó a semi de Houston y siguió creciendo en Europa, a la que recién se sumó para jugar los Masters 1000 de Madrid y Roma con muy buenos resultados. Para él, las canchas de Roland Garros son territorio conocido, desde Junior transita esos pasillos y pisa esas canchas. Esta será su cuarta participación consecutiva, pero sólo en la primera de ellas pudo acceder a segunda ronda. En esta ocasión llega con victorias sobre un Top 10 y tres Top 20, construidas sobre la base de un potente y preciso servicio que funciona sobre cualquier superficie y una derecha explosiva, lo que habilita a ilusionarse. Debutará ante un jugador surgido de la clasificación y, si Avanza, su rival podría ser el español Alejandro Davidovich Fokina (0-1 en el historial entre ambos) o el bosnio Damir Dzumhur (1-1). Su mayor debilidad, tal vez, esté en el manejo de las emociones dentro de la cancha y la regularidad necesaria en partidos de peloteos largos.

Mariano Navone (Foto REUTERS/Ciro De Luca)

Mariano Navone llega de tener una muy buena semana previa al Abierto de Francia, pero, en él existe un antes y un después, en varios aspectos. Luego de la montaña rusa de 2024 y 2025, donde subió al puesto 39 del ranking, para luego caer al 91°, sin encontrar victorias, cambio su cuerpo técnico en medio del Argentina Open y ya acumula más de 17 victorias, las que le permitieron conquistar títulos. A pesar de ese sube y baja, el año pasado, Roland Garros lo inspiró y alcanzó la tercera ronda, siendo el argentino que más lejos llegó en esa edición. En su primer partido de este año tendrá del otro lado de la red al estadounidense Jenson Brooksby, con quien nunca se ha enfrentado. Podría decirse que tiene partidos jugables, hasta por lo menos la tercera ronda, aunque su rival en segunda sea el checo Jakub Mensik. Aunque Mariano conoce mucho mejor esta superficie, hay que tener cuidado que el cansancio de esta semana no le pase factura, porque parte de la preocupación de un jugador recae sobre el cuidado del físico y la mente.

La fatiga y el cansancio mental por muchas semanas en competencia al más alto nivel hace pensar en tomar precauciones. En ese aspecto, hay que ver la forma en la que llega Marco Trungelliti, quien comenzó la gira alcanzando la final en Marruecos, que lo depositó en el Top 100. Pero, en su afán de aprovechar ese impulso y su mejor clasificación, desde el 4 de abril, cuando derrotó a Luciano Darderi en semifinales, intentó jugar todo, pero sólo pudo vencer en dos partidos de clasificación. Aunque tuvo sus oportunidades claras de ganar en los cuatro torneos en los que participó, lo que termina generando algunas dudas en su rendimiento. En tres de ellos comenzó ganando el primer set, como el 6-0 a Zachary Zvajda, en Roma, y en dos hasta contó con una amplia ventaja en el segundo parcial, como ante Pedro Martínez, en la Qualy de Barcelona, cuando ganaba 7-5 y 5-2 o en primera ronda de Ginebra, cuando se imponía sobre Mariano Navone, por 7-5 y 5-1, y el físico pareció decirle basta. Dudas que se despiertan justo antes de Roland Garros, torneo en el que no participa desde aquel recordado 2018, cuando llegara manejando desde Barcelona para firmar como Lucky Loser. Esta temporada ingresa directo al Main Draw, lo que generó cierta expectativa, porque no necesita pasar por la desgastante clasificación, como en las otras 12 ediciones. De ellas, atravesó con éxito en tres ocasiones y en todas llegó hasta la segunda ronda. De allí las especulaciones previas. Marco abrirá ante un jugador de la Qualy, pero, en segunda ronda puede aparecer la potencia de Karen Khachanov.

Camilo Ugo Carabelli no llega con demasiada carga, 13 partidos disputados en seis semanas (una cantidad similar a 2025), aunque llegando a cuartos de final en el ATP 500 de Hamburgo. Su desafío será, entonces, el Major francés. En 2025 no pudo pasar de su partido debut, al caer frente al español Jaume Munar en sets corridos y este año abrirá frente a un tenista surgido de la Clasificación, pero en segunda enfrentará un partido complicado. Del otro lado de la red puede aparecer un preclasificado que suele padecer a los argentinos, al menos en los últimos años, Andrey Rublev o el peruano de muy buena temporada Ignacio Buse.

No será sencilla la participación de los varones argentinos, en una Gira que ha resultado esquiva y en un torneo en el que parece que todos pelearán por el segundo puesto. Existieron triunfos, no muchos de calidad, pero que ayudan a mantener expectativas. La segunda semana se ve demasiado lejos para la mayoría y, tal vez, las metas habría que fijarlas, en primera instancia, en llegar a la tercera ronda, al primer fin de semana. Todo lo que venga de ahí en más, será ganancia.