Dura crítica del PRO al Gobierno: una decisión sorpresiva tomada por Macri, que profundizó las diferencias con Milei

2

Javier Milei, Mauricio Macri y Patricia Bullrich

Mauricio Macri tomó una decisión política reservada y de alto impacto que sorprendió incluso a dirigentes importantes del PRO: avanzó personalmente con la difusión del manifiesto crítico contra el gobierno de Javier Milei sin consultar previamente ni a gobernadores, ni a referentes parlamentarios, ni a la mesa ejecutiva del partido. El movimiento, ejecutado en medio del tembladeral generado por el caso de Manuel Adorni, profundizó las diferencias entre el ex presidente y la Casa Rosada y volvió a exponer las tensiones internas alrededor de la relación con La Libertad Avanza.

La reconstrucción de cómo se gestó el documento muestra el nivel de hermetismo con el que se manejó la iniciativa. “Es Mauricio 100%”, resumió ante Infobae una alta fuente del PRO. Y agregó: “No habló con Jorge Macri, ni con Rogelio Frigerio, ni con Cristian Ritondo, ni con Guillermo Montenegro. En la mesa ejecutiva no habló con nadie”.

El manifiesto “Próximo Paso” fue difundido el domingo por la tarde a través de las redes sociales oficiales del PRO y rápidamente generó interpretaciones políticas sobre un endurecimiento de Mauricio Macri frente al Gobierno. El texto incluyó cuestionamientos al funcionamiento interno del oficialismo y buscó marcar diferencias respecto del estilo político libertario.

Apoyar el cambio no es aplaudir lo que está mal”, sostuvo el documento.

Y agregó otra definición que fue interpretada como una referencia directa a la Casa Rosada: “El cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre (…) y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”.

La decisión de Mauricio Macri de avanzar con ese posicionamiento ocurrió en un contexto especialmente sensible para el oficialismo, atravesado por las repercusiones políticas del caso Adorni y por discusiones internas dentro del PRO sobre el vínculo con Milei.

Mauricio Macri en el centro Gala Convenciones de Resistencia

En el entorno del ex presidente consideran que el Gobierno empezó a enfrentar costos políticos derivados del ejercicio del poder y creen que algunas conductas internas comienzan a generar incomodidad incluso entre sectores que respaldan el rumbo económico oficial.

Pero además, alrededor de Mauricio Macri quedó un fuerte malestar político desde la cena de la Fundación Libertad realizada hace dos semanas. Aquella noche, Javier Milei endureció sus críticas contra la gestión económica del PRO entre 2015 y 2019 y exhibió durante su discurso una serie de filminas con indicadores negativos de la administración macrista. La escena cayó especialmente mal en el entorno del ex presidente.

El clima político de esa noche quedó atravesado además por otro dato que dentro del PRO interpretaron como una señal deliberada de distanciamiento. Milei no saludó a Macri ni lo mencionó durante todo su discurso, que se extendió por más de una hora, pese a que el fundador del PRO había participado previamente de una charla sobre el escenario junto al escritor Álvaro Vargas Llosa.

La secuencia política de la cena tuvo además otro episodio que dentro del macrismo fue leído como un gesto cargado de intención política. Patricia Bullrich se acercó a saludar a Mauricio Macri delante de fotógrafos, camarógrafos y periodistas acreditados. El diálogo fue breve y fugaz, pero la escena quedó registrada públicamente en medio de las tensiones crecientes entre el entorno del ex presidente y la ministra de Seguridad.

Ese episodio terminó funcionando como un antecedente directo del clima político que atravesó la difusión del manifiesto del PRO y de las señales posteriores del círculo más cercano a Macri.

La decisión de Mauricio Macri de avanzar personalmente con el documento quedó además alineada con otra señal política que había aparecido horas antes dentro de su propio entorno. Este domingo, Fernando De Andreis —hoy convertido en la principal espada política del ex presidente— cuestionó duramente a Patricia Bullrich y le reclamó públicamente a Manuel Adorni que diera explicaciones rápidas sobre su patrimonio, al advertir que cualquier demora termina deteriorando la imagen del Gobierno y del propio Milei.

Aunque las declaraciones de De Andreis ocurrieron antes de la difusión del manifiesto, dentro del PRO ambas situaciones fueron leídas como parte de una misma decisión política impulsada desde el círculo más cercano a Mauricio Macri.

Las críticas de De Andreis a Bullrich tuvieron además un fuerte impacto interno porque volvieron a poner sobre la mesa el malestar que existe alrededor de Mauricio Macri frente al avance libertario sobre dirigentes y estructuras del PRO. El trasfondo no puede entenderse sin el 2027 y la batalla por el bastión amarillo, su casa matriz, la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires

Durante meses, una parte importante del partido evitó confrontar con Milei para no debilitar el respaldo social al programa económico. Pero en las últimas semanas empezó a crecer otra preocupación: que el PRO termine diluyéndose políticamente dentro de La Libertad Avanza.

Milei reitera el apoyo a su jefe de Gabinete ante las acusaciones de enriquecimiento:

El manifiesto “Próximo Paso” apareció justamente en ese contexto.

El documento recuperó conceptos históricos de la identidad política del PRO vinculados a la gestión pública, la administración y la obra pública. “El próximo paso son más rutas, más hospitales, mejor educación”, sostuvo el texto.

La definición buscó reinstalar una agenda más asociada a resultados concretos de gestión que a la lógica de confrontación permanente que domina el discurso libertario.

Al mismo tiempo, el manifiesto planteó una crítica sobre las formas políticas del oficialismo. El cuestionamiento a la “soberbia” y a la “arrogancia” dejó expuesto el malestar que existe dentro del entorno de Macri frente a determinadas dinámicas internas de La Libertad Avanza, con el caso Adorni como eje principal.

La sorpresa que generó el documento quedó reflejada públicamente horas más tarde en las declaraciones de Jorge Macri. El jefe de Gobierno porteño admitió en TN que desconocía la existencia del manifiesto hasta minutos antes de entrar al estudio.

No sabía. Me enteré viniendo para acá”, dijo cuando le mostraron el texto al aire.

Jorge Macri explicó que nadie le había enviado previamente el documento y reconoció que lo leyó recién en el celular camino al canal. La declaración terminó confirmando el nivel de reserva con el que Mauricio Macri manejó la iniciativa.

Sin embargo, el jefe de Gobierno evitó confrontar con el contenido político del manifiesto. Por el contrario, validó buena parte del diagnóstico planteado en el documento.

“Creo que expresa lo que algunos argentinos sienten”, sostuvo.

Pero al mismo tiempo dejó entrever diferencias respecto del momento elegido para lanzar la crítica al Gobierno. “Después podremos discutir si era oportuno o no sacar un comunicado de ese tipo”, afirmó.

Esa frase fue interpretada dentro del PRO como una señal de cautela frente a la posibilidad de profundizar prematuramente el enfrentamiento con Milei. Jorge Macri comparte parte de las inquietudes que existen dentro del partido sobre la relación con La Libertad Avanza, pero al mismo tiempo considera que una ruptura abierta podría afectar al electorado que todavía acompaña el rumbo económico del Gobierno.

Por eso, durante toda la entrevista intentó sostener una posición intermedia: marcar identidad propia sin romper con la Casa Rosada.

Adorni, Jorge Macri y Javier Milei

No somos parte de La Libertad Avanza”, afirmó.

Y cuando le preguntaron si ambos espacios competirán juntos en las próximas elecciones, respondió: “No lo sé. Falta un montón”.

La respuesta reflejó el momento ambiguo que atraviesa el vínculo entre el PRO y el oficialismo. Una parte importante del partido sigue respaldando aspectos centrales del programa económico de Milei, especialmente el equilibrio fiscal y la baja de la inflación. Pero alrededor de Mauricio Macri empezó a consolidarse otra discusión: hasta dónde acompañar al Gobierno sin perder identidad política propia.

En ese contexto, la decisión del ex presidente de impulsar personalmente el manifiesto sin abrir una discusión partidaria previa fue interpretada como una señal concreta hacia adentro y hacia afuera del PRO.

No se trató de una ruptura formal con Milei. Tampoco de un pase a la oposición dura. Pero sí de una intervención política deliberada de Mauricio Macri, ejecutada desde su círculo más cercano y diseñada para empezar a marcar diferencias con el Gobierno en un momento donde la Casa Rosada enfrenta sus primeras tensiones políticas relevantes desde la consolidación de la estabilidad económica.