Kicillof presentó su libro “De Smith a Keynes” con críticas al Gobierno: “El riesgo que hay en la Argentina no es el kuka, es Milei”

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Kicillof en el Salón Silvina Ocampo (RS Fotos)

En un terreno en el que se siente cómodo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, presentó en la tarde noche de este sábado su libro “De Smith a Keynes”, editado por Siglo XXI. Fue en el marco de la Feria del Libro, ante una sala repleta, aunque de medianas dimensiones. Igualmente hubo gente que quedó afuera. En una hora, Kicillof, junto al periodista Alejandro Bercovich y el economista, Diego Giacomini, repasaron conceptos del libro y lo pusieron en debate con la política económica del gobierno nacional. Moderado por la también economista Candelaria Botto, el resultado fue el esperable: una visión crítica a la gestión económica del gobierno. De hecho, Kicillof, planteó que los empresarios “no invierten” porque el riesgo es Milei.

En su disertación, Kicillof remarcó, que “la economía no es una ciencia exacta”, sino un campo donde se confrontan intereses sociales y distintas escuelas de pensamiento. Enfatizó que en la Argentina actual, los bajos salarios y el desempleo no encuentran solución en la ortodoxia —es decir, en la doctrina económica tradicional que privilegia los mecanismos de mercado y la mínima intervención estatal— sino en la apertura del debate académico y una presencia activa del Estado.

La charla de este sábado llegó luego de la recorrida que Kicillof llevó adelante por la provincia de Córdoba. Antes de adentrarse en el análisis económico, aclaró que la charla no era “de barricada” ni un acto político y pidió sostener ese contexto. Al finalizar, se esforzó en sostener el tono. Sin embargo, la gente coreó su candidatura.

La reedición de De Smith a Keynes aparece en un contexto de caída de la inversión y aumento del desempleo. Según Kicillof, la hegemonía teórica —tanto en el ámbito académico como en la política— tiende a responsabilizar a trabajadores y sindicatos por la desocupación, postulando que los salarios “demasiado altos” desalientan la contratación.

Diego Giacomini, Alejandro Bercovich y Candelaria Botto acompañaron la presentación (RS Fotos)

Sostuvo, sobre la actual administración, que ese enfoque queda claro en las propuestas de reforma laboral: “Lo que hay que hacer es una ley de reforma laboral que permita que los salarios bajen todo lo que tengan que bajar hasta alcanzar la plena ocupación”, parafraseó y recuperó el análisis de John Maynard Keynes que, según él, hubiera planteado: “Si decimos eso, nos matan, porque las víctimas de la desocupación vendrían a ser los culpables de la desocupación”.

El gobernador vinculó la actual crisis argentina con la Gran Depresión de la década de 1930 y dirigió sus críticas a figuras como el ministro de Economía Luis Caputo y al presidente Javier Milei, referentes de la ortodoxia. Según Kicillof, a pesar de los incentivos otorgados al empresariado, la inversión privada permanece ausente debido a la inestabilidad: “¿Cuánto más nos vamos a bajar?”, se preguntó en referencia a las distintas políticas de flexibilidad impositiva para fomentar las grandes inversiones como, por ejemplo, el RIGI.

“No invierten porque no saben lo que va a pasar. El riesgo que hay en la Argentina no es el riesgo kuka, es el riesgo Milei, que siga haciendo las pavadas que está haciendo”.

Tras la presentación, el gobernador se trasladó hasta el

Apelando a la matriz keynesiana, defendió que el Estado debe intervenir a través de obra pública y otros instrumentos cuando la inversión privada no genera suficiente demanda: “Cuando hay estancamiento prolongado que no se soluciona, entonces aparezca el Estado y ponga a funcionar la economía que está parada”, sostuvo el gobernador durante la ponencia, que a diferencia de su gira por Córdoba esta vez no contó con la presencia de ministros provinciales, aunque sí estuvo entre el público el concejal rosarino Juan Monteverde, que una vez terminada la charla se saludó con el mandatario provincial. Tras ganar las elecciones del 2025, Monteverde trabaja en su construcción para la intendencia de Rosario, con un armado progresista.

En la charla, tanto Kicillof como Bercovich y Giacomini cuestionaron parte de la formación académica con la que transitaron sus años de estudiantes. Allí, Kicillof afirmó que la economía “no es una ciencia natural”, sino un área signada por el conflicto de intereses y la multiplicidad teórica. Fue cuando denunció el predominio de una única mirada en las universidades y los manuales, habitualmente vinculada a los sectores concentrados: “La economía dominante es la que representa los intereses de la clase dominante, de las corporaciones, de determinados grupos poderosos y por eso también se enseña con manuales”.

Por eso, el mandatario llamó a resguardar el pluralismo académico y a rechazar el dogmatismo en la enseñanza de la economía. Reafirmó que “no se puede enseñar economía en base a una sola escuela” y que cada corriente recoge “perspectivas e intereses distintos”, lo que motivó el trabajo colectivo que dio origen a De Smith a Keynes.

RS Fotos

En relación con la coyuntura, Kicillof subrayó que en Argentina la corriente que prioriza el empleo y el salario se traduce en el peronismo: “En Argentina, si me permiten, se llama peronismo eso”. Allí fue cuando aparecieron los primeros aplausos del auditorio.

El acto finalizó con una enumeración del gobernador sobre los derechos básicos y la función pública, acaso en clave electoral. Dijo que hay que “cuidar el trabajo, cuidar el salario, cuidar a los jubilados, cuidar a quienes tienen discapacidad, garantizar la educación, la salud”, planteando que “la teoría económica sirve mucho, pero alcanza con sentir que te importa el que está al lado”. Luego de la charla, se trasladó al firmómetro y la gente se acercó con su ejemplar del libro.