
La historia de Sofia Gabriela Cook se teje entre raíces argentinas y sueños estadounidenses. El Gotham, de la National Women’s Soccer League, apostó por su talento y le aseguró un lugar en el plantel hasta 2028. Con apenas 21 años, la mediocampista ya ha dejado huella en el fútbol profesional, aunque su historia empezó mucho antes, en los parques de Los Ángeles.
Desde pequeña, Cook se sumergió en el fútbol acompañada por su padre y su hermano Santiago. Recuerda que “no sé si realmente tuve un momento en el que pensé que esto era para mí, creo que siempre me ha gustado hacerlo”, y afirmó que desde el inicio, el juego fue parte de su identidad. A medida que crecía, se dio cuenta de que el fútbol femenino ganaba visibilidad en todo el mundo, lo que le hizo pensar: “Podría hacer esto, quiero jugar profesionalmente y jugar por mucho tiempo”. Así nació su deseo de dedicarse al deporte.

La joven futbolista se formó en el SoCal Blues, donde alcanzó el número 19 en el ranking nacional de Top Drawer Soccer. Su paso por la secundaria también estuvo marcado por la disciplina cuando asistió primero a Millikan High School y luego se graduó en Marina High School. Decidió adelantarse a su generación e inscribirse temprano en UCLA, donde inició su carrera universitaria en el invierno de 2022.
En el periodo de 2022 a 2024, Cook disputó 56 partidos con los Bruins y anotó 12 goles, además de brindar seis asistencias. Fue clave para el campeonato nacional de 2022, compartiendo equipo con Lilly Reale, quien más tarde sería su compañera en Gotham. La temporada 2024 la cerró como máxima goleadora.
Cook reconoció el valor de haber tenido modelos a seguir: “Mi padre siempre me llevaba a los partidos, incluso al colegio cerca de casa en Long Beach”. Observaba a jugadoras mayores y se inspiraba en sus logros, lo que fortaleció su determinación. Además, su entorno familiar siempre fue un refugio. “Soy de California, estaba un hora lejos, y también amo a Los Ángeles, así que fue lo mejor que he podido. Estudié allí y jugué al fútbol”, contó la jugadora.
El salto al profesionalismo no fue casualidad. Tras graduarse temprano, tuvo la opción de continuar con una maestría o avanzar a la NWSL. Eligió la segunda opción, convencida de que era el mejor paso para su desarrollo. “Siempre quise graduarme en mi carrera, así que me sentí cómoda saliendo, sabiendo que tenía una maestría”, afirmó Cook.

El debut de la futbolista en la NWSL se produjo el 4 de mayo del año pasado contra Chicago, un momento que calificó como “surrealista” por la emoción de jugar frente a su afición. “Me sentí cómoda porque puedo jugar fútbol”, recordó, agradecida por el apoyo de sus entrenadores y el ambiente del equipo”.
En la Copa de Campeonas, Gotham aseguró el tercer lugar con una victoria sobre las marroquíes del ASFAR en el Emirates Stadium. Cook describió ese momento con emoción: “Nunca creí que iba a jugar en ese estadio. Siempre miro los partidos en la televisión y estuve jugando ahí, entonces fue un momento muy especial”.

Ella se describe a sí misma como una centrocampista “crafty -astuta-” por la creatividad y la energía ofensiva: “Cada vez que vengo al campo intento traer mucha energía de ataque, intentó dar vida a nuestro equipo si lo necesitamos al final”. Destaca la facilidad de compenetración con sus compañeras y el impacto que busca generar en los momentos decisivos.
Cook también fue parte de la selección Sub 20 de Estados Unidos en el Campeonato Femenino Sub 20 de la Concacaf 2023 y anteriormente integró el equipo Sub 15 que conquistó el campeonato en 2018. Sobre el programa Sub 23 del combinado norteamericano, opina que “es realmente increíble como lo han diseñado porque te prepara si te llaman al equipo principal. Estar en ese ambiente te sirve para aprender mucho y luego tener experiencias con buenos rivales”.
Aunque nació en Los Ángeles, la ascendencia argentina de su madre, Gabriela, es una parte esencial de su vida. Su padre, Jerome Cook, también adoptó costumbres argentinas, como el mate, aunque Sofía admite entre risas que en su familia prefieren que él no lo tome demasiado, mientras en su caso contó que no lo consume mucho por la cafeína. La jugadora recuerda con cariño las comidas típicas preparadas por su madre y su abuela: “Siempre comíamos empanadas, con mi mamá encontramos un lugar de facturas porque me encantan y siempre pido que me hagan milanesas de pollo o carne”.
La futbolista también relata que, en su familia, Boca y River dividen pasiones: “A mi tío le encanta Boca y a tía, River”. En una de sus estadías en Argentina, Sofia visitó La Bombonera y guarda la foto que se tomó allí con su hermano subidos al alambrado como un tesoro. Mantiene una relación cercana con sus seres queridos: “Yo los llamo todos los días y les habló por dos horas”, contó en relación al apoyo constante que recibe de los suyos.

Durante una charla sobre sus sueños y experiencias, Sofia Cook confesó que aún no ha tenido la oportunidad de ver a Lionel Messi en acción. Contó que, a pesar de haber estado entrenando en el Inter Miami, todavía no pudo asistir a un partido del astro argentino. Acerca de si el próximo Mundial podría acercarla a ese objetivo, respondió entre risas: “Sí puede ser, yo quiero, necesito… Yo les digo que me tienen que dar boletos porque soy de Argentina, yo necesito prioridad”.
En cuanto a la música argentina, admitió que no suele escuchar muchas canciones del país, aunque su prima le ha presentado algunos artistas como Trueno. “Siempre cuando estoy con ella le preguntó por diferentes cosas”, comentó. Entre los temas que más le gustan destaca “Tormenta”, una colaboración entre Bad Bunny y Gorillaz.

Cook tiene claras sus metas: consolidarse en Gotham, aumentar sus minutos en el campo y, a largo plazo, alcanzar un lugar en la selección mayor de Estados Unidos. “No sé cuánto tiempo van a llevar, pero cada día soy consciente de mis metas y voy a trabajar para eso”, aseguró. Entre sus sueños figura también el de jugar en Europa, una ilusión que conserva desde la infancia. Además, su admiración por Rose Lavelle, con quien comparte mediocampo, es absoluta: “Ella es una persona que me encanta, trato de aprender de todas las cosas que hace”.
La historia de Sofia Cook combina esfuerzo, raíces familiares y sueños en constante evolución. Su recorrido revela a una futbolista que mantiene presente su nacionalidad con la ambición de seguir creciendo, tanto en la cancha como fuera de ella. Entre metas alcanzadas y anhelos por cumplir, el futuro parece abierto para una futbolista que aún tiene mucho por escribir.
