Durante el triunfo de Estudiantes por 2 a 1 ante Unión, en el partido correspondiente a la fecha 14 del Torneo Apertura, se dio una jugada que generó polémica. Julián Palacios, mediocampista del Tatengue, se paró arriba de la pelota, lo que fue tomado como una burla por parte de los rivales, que reclamaron una sanción. Uno de los más ofuscados fue Lucas Alario. Pues bien, la Dirección Nacional de Arbitraje tomó nota y envió una circular en la que encuadró dicha acción como una “conducta antideportiva”. En consecuencia, será penada a partir de la próxima jornada del fútbol argentino.
“Nos dirigimos a ustedes para abordar un tema relevante en nuestro fútbol que, en teoría, genera impactos negativos en nuestro deporte. Esto se debe a una conducta específica que ha provocado disrupciones en el entorno de juego. Esta práctica, que genera confrontaciones generalizadas, daña significativamente la imagen de un deporte con amplio alcance nacional e internacional”, remarcó el comunicado de la Gerencia Técnica de la Dirección Nacional de Arbitraje.
“Consiste que un jugador salte sobre el balón con ambos pies, con la intención de provocar al equipo contrario. Esta acción, además de riesgo de lesión para el propio jugador, genera grandes trastornos en los partidos”, argumentó el organismo.

“Por lo tanto, la Gerencia Técnica de la Dirección Nacional de Arbitraje anuncia que dicha conducta es sancionable como falta de respeto al juego, tal como se estipula en el reglamento. Regla VII: Faltas y conducta incorrecta. Medidas disciplinarias. Amonestaciones por conductas antideportivas. Existen diferentes circunstancias en las que un jugador debe ser amonestado con tarjeta amarilla por conducta antideportiva, entre ellas: mostrar falta de respeto al espíritu del fútbol”, continuó.
“Por consiguiente, la Gerencia Técnica instruye a los árbitros que, al identificar una conducta antideportiva tal, la sancionen con un tiro libre indirecto a favor del equipo contrario, que se ejecutará en el lugar de la infracción, y amonesten al infractor con tarjeta amarilla”, cerró el comunicado.
En la Copa Libertadores de 2023, Valentín Barco (hoy en Racing de Estrasburgo y con chances de jugar el Mundial 2026 con la selección argentina) se paró arriba de la pelota en la semifinal contra Palmeiras en Brasil y abrió el debate sobre si se trataba de una picardía o una burla.
Justamente en tierras de la Verdeamarela, el venezolano Jefferson Soteldo había realizado el mismo movimiento y desató una batalla campal en un choque entre el Santos y el Vasco da Gama en 2021. En 2025 sucedió lo mismo con el neerlandés Memphis Depay en un empate 0-0 entre Palmeiras y Corinthians por el Campeonato Paulista. La trifulca posterior a la escena terminó con dos expulsados.
A partir de esa secuencia, la Confederación Brasileña de Fútbol tomó la decisión de prohibir la jugada, tal como lo hizo la AFA ahora. En su comunicación, la CBF señaló que se trata de “una falta de respeto al fútbol”. Tal como en Argentina, los árbitros deben mostrarle el acrílico amarillo a los infractores y sancionar un tiro libre indirecto para el conjunto adversario.
