El Estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini albergó una nueva edición de un acalorado Clásico de Avellaneda entre Independiente y Racing por la fecha 13 del Torneo Apertura. En medio de un desarrollo del juego trabado y con mucha fricción, Adrián Maravilla Martínez desperdició un penal al intentar picar la pelota sobre el arquero Rodrigo Rey. Segundos más tarde, el encuentro se frenó por una serie de disturbios entre hinchas del Rojo y el banco de suplentes de la Academia.
El árbitro principal Leandro Rey Hilfer paró el encuentro de forma repentina a los 41 minutos del primer tiempo luego de que un miembro del cuerpo técnico de Racing se metiera al terreno de juego corriendo. Inmediatamente, todos los integrantes del banco de suplentes se levantaron de sus asientos, mientras que en las gradas se formó un tumulto de aficionados que arrojaban cosas a la cancha e insultaban a los jugadores de la Academia.
Según informó el periodista Tomás Dávila y mostró la transmisión oficial del encuentro por parte de ESPN, los hinchas de Independiente rompieron una de las chapas que se ubican en la parte trasera del banco de suplentes en el que estaba el equipo visitante. Esto lo lograron a pesar de que hay una red entre las gradas y el terreno de juego.
“Están los jugadores de Independiente pidiendo que se calme”, confirmó el periodista en el terreno de juego. Entre los jugadores que se acercaron para bajar la temperatura estuvieron el capitán Rodrigo Rey y los referentes Iván Marcone y Kevin Lomónaco. Luego de unos minutos en los que el partido estuvo detenido, donde hubo acaloradas discusiones entre miembros de Racing e hinchas de Independiente, el árbitro reanudó el desarrollo del clásico por la intervención de la policía.

El clásico de Avellaneda tuvo un desarrollo del primer tiempo parejo, aunque el equipo de Gustavo Costas logró capitalizar más situaciones de peligro. El punto de inflexión en el duelo ocurrió a los 40 minutos del primer tiempo, cuando Adrián Maravilla Martínez falló un penal para Racing.
La oportunidad surgió luego de que Tomás Conechny buscara asistir a un compañero y el balón impactara en la mano de Sebastián Valdez. El árbitro terminó cobrando la pena máxima luego de revisar la acción en el VAR. Sin embargo, el delantero de Racing intentó definir con una vaselina, pero la pelota se fue por encima del travesaño, frustrando el posible 1-0.
El arquero de Independiente tuvo una llamativa reacción tras el fallo de Maravilla Martínez: se levantó inmediatamente para darle un abrazo a su rival. Luego de la actitud de Rodrigo Rey, se formó un leve alboroto entre los jugadores de ambos planteles y el árbitro principal. A pesar de esto, el episodio finalizó sin mayores consecuencias y fue tomado con humor por los protagonistas, al punto de que Kevin Lomónaco se sumó al abrazo con el atacante de la Academia.
El Rojo llegó al clásico de Avellaneda con la obligación de ganar después de cosechar una serie de resultados irregulares: su última victoria en el Torneo Apertura fue en la fecha 8 por 2-0 contra Central Córdoba. Desde entonces, el equipo de Gustavo Quinteros registró un empate 4-4 contra Unión de Santa Fe en condición de local y dos derrotas por 2-1 contra Instituto y Talleres de Córdoba. Antes del derby de Avellaneda, Independiente venció por 4-2 a Atenas de Río Cuarto por los 32avos de final de la Copa Argentina.
Del otro lado, Racing arribó al duelo antes de debutar en la Copa Sudamericana contra Independiente Petrolero de Bolivia (Botafogo y Caracas completan el grupo). En el plano local, la Academia de Gustavo Costas se impuso por 1-0 sobre San Martín de Formosa en la Copa Argentina y acumuló dos victorias al hilo: le ganó 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto y venció por 2-1 a Belgrano de Córdoba en Alberdi.
