El Manchester City logró una victoria agónica ante el Liverpool en Anfield, al imponerse 2-1 durante los minutos finales de un duelo correspondiente a la jornada 25 de la Premier League. El epílogo quedó impregnado en las retinas de los fanáticos del fútbol, por su carácter cambiante y su vértigo. Los Reds tuvieron el empate en un remate de Alexis Mac Allister que Donnarumma descolgó de un ángulo. Acto seguido, a los Ciudadanos les anularon un gol y el local sufrió una expulsión.
El partido permaneció igualado hasta el minuto 74, cuando Dominik Szoboszlai adelantó al Liverpool con un impactante tiro libre centralizado y de larga distancia. El remate se desvió hacia el palo derecho y superó al arquero, desatando la celebración en el estadio.
La respuesta del City no se hizo esperar. A los 84 minutos, Bernardo Silva empató el marcador con un remate de zurda desde el punto penal, tras una jugada colectiva que incluyó un centro desde la banda derecha y una asistencia de cabeza de Erling Haaland.
La definición se produjo en el tiempo adicional. El árbitro sancionó penal luego de que Alisson Becker cometiera una infracción dentro del área. Haaland ejecutó el disparo con zurda y colocó el balón junto al palo derecho del guardameta, marcando el 2-1 definitivo en el minuto 90+3. Todo parecía sentenciado, un trámite para el cronómetro. Pero el encuentro prometía más emociones.
El dramatismo continuó hasta el final. En el minuto 98, Alexis Mac Allister dispuso de una ocasión para igualar mediante un remate desde media distancia, pero Donnarumma realizó una atajada decisiva a una mano y envió el balón al córner.
De ese tiro de esquina, otra acción de alto impacto. Alisson fue en busca de la igualdad al área contraria, pero fue el City el que terminó disponiendo de un contragolpe que asomaba letal. Cherki pateó con el arco vacío y la pelota traspasó la línea. Sin embargo, en la carrera por asegurar la conquista, Haaland sufrió una infracción por parte de Szoboszlai. En consecuencia, intervino el VAR, el árbitro Craig Pawson anuló el gol por una falta previa fuera del área al noruego y el húngaro fue expulsado con roja directa.
El partido se prolongó hasta el minuto 103, dejando a jugadores y aficionados bajo una tensión excepcional. Las emociones y la intensidad se mantuvieron hasta el último instante, en un desenlace que quedará grabado en la memoria de Anfield y de la Premier League.
Con la victoria, el conjunto dirigido por Pep Guardiola, quien vivió con euforia las alternativas del duelo, llegó a los 50 puntos y se mantiene segundo, a seis del líder, el Arsenal. Un escalón debajo surge en Aston Villa, con 47. Y el Manchester United aparece cuarto, con 44 y en zona de clasificación a la próxima Champions League.
